Por @JCXuancar
Con la resaca del Balón de Oro que finalmente ha ido a parar a manos de Cristiano Ronaldo, nos toca también mirar a ese otro fútbol de menos lustre pero no por ello menos importante, al menos para nosotros, como es el que se juega en la Segunda División.
Ya ha acabado la primera vuelta en esta igualadísima categoría a la que ha vuelto nuestro Tenerife tras dos años en el purgatorio de la Segunda B. Y el balance de esta primera vuelta, podríamos decir, merecería la calificación de aprobado, sin más.
Algunos me podrían rebatir indicando que no se le puede exigir tanto a un equipo recién ascendido. Sin embargo, tengo la impresión de que hemos visto a dos Tenerifes: el de casa, (más sólido y ambicioso con la excepción del partido frente al Sabadell que fue un esperpento) y el de fuera del Heliodoro (demasiado medroso y regalando mucho campo a los rivales, salvo algunas excepciones como el día de Ponferrada).
Con todo esto, nos ha dado para acumular 27 puntos y estar metidos en un pelotón que se mueve en estrictas diferencias y que lo mismo con dos victorias consecutivas se puede meter en la zona de arriba, como dos derrotas seguidas pueden colocar a cualquiera en la zona de peligro. Llegará un momento en el que esta dinámica se pueda romper en un sentido o en otro y uno espera que en el caso del Tenerife esa ruptura se produzca hacia el lado positivo. Porque honestamente creo, que hay mimbres suficientes para que así sea.
Teniendo a un jugador como Ayoze en la plantilla, que sin duda está un escalón por encima, aunque le falte cierta tranquilidad de cara al gol, este Tenerife debería explotar esa presencia en el equipo añadiendo algún complemento que le complementase arriba y que garantizase en la segunda vuelta una decena de goles, algo de lo que tan necesitado está el conjunto de Álvaro Cervera, un hombre que está haciendo un buen trabajo, pero que a veces llega a desconcertar con algunas decisiones. Por ejemplo, a Aridane parece que más le necesita como peinador oficial de balones que como delantero centro cuando todos sabemos el trabajo que hizo la temporada pasada el grancanario. O Luismi Loro, con menos presencia en el campo de la que, en mi opinión, podría haber tenido a lo largo de la primera vuelta aunque supongo que se le estará reservando para mantenerlo en buen tono físico.
Con todo y con ello si nos atenemos a cómo se cerró la primera vuelta con esa buena actuación frente al Sporting de Gijón en la que solo le faltó, una vez más, acierto de cara al gol, soy optimista de cara a lo que nos queda por delante en esta competición en la que deseo fervientemente que el Tenerife se convierta en uno de los animadores y protagonistas de esta categoría de aquí a final de temporada.