Redacción Deporpress | ¡Por fin! Han pasado 72 días desde que el balón rodara por última vez en el Heliodoro Rodríguez López. Lejos queda aquel gol de Nikola Sipcic que dio la victoria al Tenerife ante la Ponferradina. Este lunes, después de tantas semanas de añoranza, volvió la actividad al coliseo blanquiazul.
El primer entrenamiento por grupos, aprobado el pasado sábado en el BOE, se desarrolló con Rubén Baraja y su cuerpo técnico a los mandos. El fútbol se va pareciendo al fútbol. Han acabado los entrenamientos individuales y los blanquiazules ya buscan retomar sensaciones en el contacto con sus compañeros. El justo, eso sí, pero contacto.
El entrenamiento incluyó la posibilidad de realizar pases entre los jugadores, e incluso tareas de cooperación/oposición. Los grupos, de hasta 10 futbolistas, convierten en una realidad el poder dividir a la plantilla del CD Tenerife en tres equipos de trabajo. Se realizó un calentamiento individual y una figura técnica de pases, prosiguiendo posteriormente a desarrollar un rondo y una acción combinativa.
Se finalizó con una serie de carrera, mientras que los guardametas continuaron con la dinámica habitual; de forma individual aspectos preventivos y específicos de portería con el entrenador de porteros, Zeben Ortiz. La duración fue de alrededor de una hora y 30 minutos.