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Y dale con el ‘trivote’

por @juanjo_ramos

Arriesgo esta semana escribiendo sobre táctica y cosas de entrenador. Lo hago rindiéndome al impulso, pero desde el punto de vista del aficionado/periodista. No creyéndome entendido ni profesional del banquillo. Durante estos años, he tratado de escuchar a los que saben. Y si algo me ha quedado claro es que, en el fútbol, las verdades absolutas no existen.

Por ejemplo, no existe un sistema táctico ideal. Existe un sistema táctico ideal para un equipo y una plantilla. Que no es lo mismo. Porque el dibujo puede ser el correcto para los jugadores de los que dispones, pero la propuesta puede disgustar al entorno. Eso suele tener un resultado: el fracaso. También sucede al revés. Optas por el tipo de juego que prefiere la afición sin contar con los mimbres necesarios para que el cesto sea adecuado. Fracaso también.

Partiendo de esta base, considerar que el trivote no es un buen modelo supone tanto como negar la existencia del Barcelona. Y aquí entra la segunda variante. Una vez tienes a los jugadores colocados en la pizarra, ¿qué quieres hacer cuándo les toque moverse? Resulta evidente que, si quieres tener la posesión, será más fácil con Busquets/Rakitic/Iniesta que con Alberto/Vitolo/Aitor Sanz. Pero no nos vayamos tan lejos en la comparación. Que es injusto. También resultará más sencillo si entran Javi Lara y Ricardo por alguno de sus tres compañeros.

¿Pero y cuándo el balón lo tenga el contrario? Entonces será más fácil recuperarlo con el trivote original. Como quiera que hay que combinar ambas facetas, habrá que buscar la manera sin que la balanza caiga del todo hacia un lado u otro.

Y ahí, en el caso del Tenerife, me surgen dudas. En Miranda de Ebro, Martí renunció a la presión en campo contrario para convertir a los suyos en un equipo de repliegue y salida al contragolpe. No es que renunciara a la posesión, pero quizás porque se vio pronto por delante en el marcador, se sintió más cómodo haciendo lo que este equipo ha hecho en las últimas tres campañas: robar y salir.

No estoy tratando de llegar a la conclusión de que es esa la fórmula adecuada. Pero sí lo fue en Anduva. Y para ejecutarla, al menos el pasado domingo, sí eligió el técnico a los actores adecuados. Puede, por tanto, que contra el Almería regrese al trivote. Y en ese caso, como no soy de los que demonizan al sistema, sino la mala ejecución del mismo, debería plantearse si cuenta con los efectivos necesarios para ello y si elige a los más adecuados.

Yo empezaría al revés la ecuación. Ahora tiene a cuatro futbolistas casi intocables: Suso, Moutinho, Nano y Choco. ¿A quién sacrificar para que entre Alberto? Yo, desde luego, a ninguno. Pero el majorero podría jugar en su sitio, como central, para sustituir a Jorge. ¿Hay que renunciar a un tercer pivote? Pues si el que entra es uno de los creativos, no suena tan mal dejar fuera a uno de los atacantes. Depende de lo que quiera hacer el técnico. Y ahí está, en la cabeza de Martí, la duda que no debería existir en la jornada 27: ¿A qué debe jugar el Tenerife?