Redacción Deporpress | Xisco Muñoz ha estado cerca, muy cerca de colgar las botas. A los 34 años, según él mismo reconoció,»me faltaba fuerza, velocidad, resistencia y no encontraba mi estado de forma ideal porque siempre tenía molestias musculares que no me dejaban entrenar como yo quería… Terminar el año y dejar mi pasión; ¿sabéis lo que es querer y no poder estando delante de 45.000 personas?».
Y entonces se cruzó en su camino Joan Gallardo, un entrenador personal que le ha recargado las pilas al máximo, al que fuera deportista del Tenerife en la temporada 01/02, en Primera División: «Me siento un afortunado por poder formar parte de tu equipo, por sentirme tan bien físicamente y por enseñarme una vez más a superar un momento difícil; voluntad , sacrificio , ilusión , profesionalidad y superación es sinónimo de trabajar contigo».
El mejor futbolista de la Primera División de Georgia (en las filas del Dínamo Tbilisi) explicó que «con Joan, poco falta para ponerse en marcha, me transmitió mucha confianza y muchas ganas de trabajar; me hacía mejorar día a día, mis dolores musculares desaparecieron, me siento fuerte y psicológicamente con ganas de más». De momento, según lo relatado en joangallardo.es, parece que queda Xisco Muñoz para rato.