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Vitolo (21-6-15), por @IvanVillanua

Fue esta semana. Las redes sociales echaron fuego al conocer la noticia de la marcha de Vitolo a Grecia. Algunos incrédulos, no paraban de hacer preguntas al respecto. Otros, sin esperar a los acontecimientos, cargaron la escopeta de caracteres y dispararon publicaciones hasta que las baterías de sus armas terminaron rendidas. «Te vas por dinero», le decían. «Quien me conoce sabe que no lo hago por dinero», respondía el futbolista.

¿Cuántos de ustedes lleva un escudo del Tenerife tatuado en su cuerpo más grande que su propio corazón? ¿Cuántos de ustedes fueron capaces de rechazar hace doce meses ofertas de empleo cuyo salario superaba al actual? ¿Cuántos de ustedes sacrificarían su futuro personal y familiar por los colores de una bandera? Pues de estas tres cuestiones solo conozco a una persona con la que, por cierto y vaya por adelantado, creo que jamás me he tomado una Coca Cola: se llama Vitolo.

Es de bien nacidos ser agradecidos. Y el tinerfeño puso lo que hay que tener por delante para jugar un año en la isla. Un año que no ha sido del todo positivo y donde su familia, que es mayor como las nuestras, quizá no lo haya pasado del todo bien. Porque nuestros padres y familiares queridos, cuando nuestra situación laboral se complica, se preocupan. ¿Cierto, no?

Si Vitolo optó por unas horas por marcharse a Grecia es porque está en su pleno derecho de haberlo hecho. Si ahora quiere quedarse, igual. ¿Quiénes somos el resto para decidir sobre el futuro personal, económico y famiilar de una persona? ¿Nos da derecho a algo tener una cuenta de Twitter y juzgar sin más? Con Ángel ha ocurrido lo mismo. Un buen amigo de las redes, Eric Lionel, me comentaba que Ángel no estaba presionado porque la afición y el club lo querían. Es cierto, pero es un 50% del total. La otra mitad de la botella es la que compete al futbolista cuya vida laboral se corta de raíz a los 40 años. Hasta ahí intenta ahorrar todo lo que puede para tener una vida algo más apacible. Por eso que esté en él la posibilidad de buscar opciones con mayor beneficio. Como usted o yo haríamos.

Atrás quedaron aquellas cláusulas multimillonarias. Ahora solo unos pocos se pueden permitir el lujo de vivir tras 20 años de fútbol. El resto debe currárselo. Y en esa terna de profesionales se encuentran futbolistas como Ángel o Vitolo. Gente que aunque sea de la tierra, tienen derecho a buscar su mejor seguridad. Y no por eso dejan de ser menos tinerfeñistas que el resto. En absoluto. Ángel presumió de isla la pasada navidad acogiendo a un importante portero internacional. Vitolo… Vitolo quiere más al Tenerife que a su propia vida. Por tipos como ellos me sigue interesando algo el fútbol…aunque reconozco que esto de darle a la pelota, cada día, me resulta menos excitante.