Redacción Deporpress | Mikel Arruabarrena se despedía acompañado de la presidenta del Éibar, Amaia Gorostiza, miembros del consejo de administración, trabajadores del club y numerosos aficionados que se acercaban al acto de despedida, según explicó el club armero en su página web.
Gorostiza le agradeció al exjugador del Tenerife todo su trabajo realizado, al tiempo que le auguraba un buen futuro: “Mikel, eres un jugador emblemático que representa los valores del Éibar como nadie, eres trabajador, humilde y tenaz; te deseamos la mejor suerte del mundo, esta es tu casa, ha sido y siempre lo será, vuelve pronto».
Arruabarrena recibía de manos de la presidenta la insignia de oro damasquinada y emocionado recordaba su paso histórico por el Éibar: «Solo tengo palabras buenas para todos los que nos han seguido». «Me ha tocado vivir de todo, bueno y malo pero el Éibar es el club de mi vida», relató.
«Siempre decía que nunca me iba a emocionar, pero así lo hago, dejo a muchos amigos y muchos recuerdos», enfatizó. El atacante tolosarras deja al club vasco tras siete temporadas y media, habiendo jugado 11.962 minutos y celebrado 38 goles con los colores azulgranas.