Redacción Deporpress | Los más de 190 centímetros de Aridane Santana están causando estragos en las defensas de los equipos tailandeses. Así, cada balón colgado al área por los jugadores del Bangkok Glass es casi siempre peligro de gol, si se encuentra cerca el que exdelantero del Tenerife. Este fin de semana, el atacante grancanario dejó de nuevo constancia de su dominio del juego aéreo. Su última víctima fue la zaga del Chainat FC (3-0).
El partido iba empate a cero cuando un centro al corazón del área fue cabeceado, de manera inapelable, por el futbolista isleño. Y también puedo ampliar la cuenta con otro testarazo que estrelló en el larguero. Con todo, Aridane Santana firmó un doblete, tras aprovechar el rechace del portero visitante, después de un penalti errado por un compañero de equipo.