Por @Vida2Fit | Hoy seguiremos con nuestra serie de artículos en los que intentamos que nuestros lectores entiendan aspectos interesantes del funcionamiento del cuerpo humano, de ese que todos tenemos uno y parece ser que no cuidamos lo suficiente. Alguien dijo alguna vez que solo tenemos un cuerpo y que debe durarnos toda la vida. ¡A ver si va a ser verdad!
En el cuerpo se producen continuamente cambios, se destruyen y se construyen células, y a ese conjunto de sucesos químicos y físicos que están ocurriendo dentro de nosotros lo llamamos metabolismo, algo que cuesta mantener energéticamente. Es decir, una gran parte de las calorías que ingerimos a lo largo del día se invierten en todos esos procesos.
Pero si además vamos más allá, incluso deberíamos pensar en que nuestro metabolismo es inteligente, porque si entendemos por inteligencia a la facultad de aprender, entender y tomar decisiones, nuestro metabolismo hace exactamente eso. Aunque muchos lo tomen por tonto, se encarga continuamente de demostrarnos que no lo es.
Supongamos que a una persona inteligente le ingresamos todos los meses una cantidad fija de unos mil euros por el resto de la vida, algo que provocará una seguridad económica que otros mortales no tenemos. Ahora bien, si un mes por problemas ajenos no recibe su ingreso, no pasará un buen mes, por lo que aprenderá que a partir de ese momento deberá ahorrar más por si volviera a pasar que no llegue el deseado pago. Decisión inteligente.
Pues nuestro metabolismo actúa de una manera similar.
Por ejemplo hablemos de retenciones de líquidos. Algo que se quejan muchas personas. Pero es de todos sabido que nuestro cuerpo está compuesto en más de dos terceras partes de agua, por lo que el agua es fundamental para nuestro correcto funcionamiento. ¿Cuál sería la mejor manera de evitar que nuestro cuerpo retenga líquidos de una manera extraordinaria?
A estas alturas del escrito si se ha entendido por donde vamos, deduciremos que la mejor manera para retener menos líquido es ingerir mucho líquido. Es decir, decirle a nuestro metabolismo que no necesita “ahorrar” porque continuamente estamos bebiendo. Si no lo hiciéramos de manera regular y suficiente, el metabolismo decidirá guardarse algo de más de lo normal de ese ansiado líquido vital.
Y si nos vamos a las grasas ocurrirá lo mismo. Queremos eliminar reservas de grasas, esas grasas que nuestro cuerpo ha reservado para posibles momentos de carencia ya que son vitales para el correcto funcionamiento entre otros de nuestro sistema hormonal.
¿Te asustarás si te digo que para eliminar grasa acumulada el mejor remedio es ingerir grasas continuamente en nuestras comidas?
Pues así es, amigo lector. Aunque lógicamente y como siempre concluyo, se trata de ingerir justo lo que tu cuerpo necesita. Por supuesto hablamos de grasas saludables.
Y ahora que hablo de metabolismo, recuerdo una conversación con alumnos de un curso de entrenador personal que impartía recientemente en el que les expliqué el concepto de metabolismo ahorrador de la mujer. Pero ya que se me ha ido de líneas este artículo lo dejaré para uno próximo en el que volvamos a hablar del señor metabolismo.