Redacción Deporpress | El entrenamiento para poder afrontar una carrera en óptimas condiciones es importante. Pero una vez que suena el pistoletazo de salida y encaras la prueba, hay un factor que no debes dejar de lado jamás si no quieres abandonar o sufrir problemas de lesiones. Se trata de la hidratación. Beber líquidos (y reponer fuerzas con una barra energética), debe ser una obligación más que una opción.
¿Cuáles son los factores que debemos tener en cuenta a la hora de saber cómo y cuándo debemos hidratarnos?
El clima: disputar una prueba con temperaturas extremas (sobre todo en verano), nos obliga a extremar las precauciones. Si corres por encima de los 25-30 grados, intenta programarte para beber cada 30 minutos de recorrido hecho. Si es invierno, no creas que porque haga frío no te deshidratarás. El aumento de calor térmico provocado por el textil provocará que sudes también por lo que no dejes de ingerir por esta razon.
La prueba: ¿Cuánto dura y qué tipo de superficie recorres? Tanto la longitud como la dificultad son relevantes. Cuanto más larga sea una prueba más expondrás al cuerpo al gasto de nutrientes. Igual ocurre si corres sobre asfalto o montaña donde la arena y el polvo en suspensión hacen más mella en tu sistema respiratorio aumentando la sequedad en boca y garganta.
Tu fisionomía: Es importante que te cuides y que hagas chequeos médicos siempre que comiences a llevar a cabo una práctica deportiva después de estar un tiempo inactivo. Pero si por alguna razón no los has hecho, recuerda no por hacer una carrera bajarás de peso lo antes posible. Eso es un error. Además es falso el mito que como tienes algunos kilos de más, no es necesario beber agua por aquello de que necesitas «perder líquido». Otro error grave. Bebe e hidrátate, si cabe, con más frecuencia que el resto.
¿Qué y cómo debo beber durante la carrera?
La tecnología ha avanzado mucho y cada día más, los productos tanto textiles como de alimentación se adaptan a los deportistas. Si antes se hacía engorroso cargar un botellín de agua continuamente (como la de los ciclistas), ahora podemos disfrutar de unos envases con vitaminas, minerales e hidratos y sin grasas que podrás llevar en tu riñonera y que, además, son biodegradables. Lo bueno que tienen es que, según los consumes, se deshinchan por lo que puedes consumirlos mientras sigues corriendo sin parar, almacenarlos de nuevo y apenas pesan.
Si encima nos reponen las fuerzas, mejor que mejor. Recuerda que durante las carreras, la organización está obligada a dotar de puntos de hidratación con agua por lo que te recomendamos que lleves estas bebidas y que, además, te informes antes de partir, de dónde se encuentran esos puntos para combinar la hidratación con el agua y los nutrientes.