Redacción Deporpress | Durante los primeros años de la actividad deportiva, los menores tienden a preparar su cuerpo a una exposición de gasto calórico por encima de lo habitual. Esto, sumado a la enorme actividad que tienen desde primera hora de la mañana hasta que se van a la cama, obliga a los padres y adultos a mantener una vigilancia, controlando su alimentación y aumentando las ingestas para reponer las energías gastadas.
Es recomendable que, tras el ejercicio, consuman una pieza de fruta que, en ocasiones, es difícil de ingerir por el agotamiento. Sin embargo, existen opciones más adaptadas al público infantil y deportista para alimentarse de una manera amena. La carga de hidratos inmediata permite que el cuerpo acelere su recuperación y que el descanso durante la noche sea más eficiente.
Pero no vale cualquier tipo de ingesta. Para evitar un consumo innecesario de nutrientes perniciosos, lo ideal es comprobar siempre en aquellos productos que sustituyan a la pieza de fruta natural que estén libres de grasas y que además garanticen que sea fruta 100% en fibra, vitaminas y minerales y sin perder ni un ápice de sus vitaminas A y C.
Cada día son más los padres preocupados por una alimentación sana y saludable en combinación con la práctica deportiva de los niños en plena fase de crecimiento. Evitar la obesidad es una responsabilidad de todos y fomentar unas prácticas alimentarias sin grasas ni azúcares es el mejor camino para una salud de mayor calidad en su camino hacia adultos.