Redacción Deporpress | El pádel ha sido una de las modalidades deportivas más castigadas por el parón provocado por el coronavirus. Después de dos meses sin poder entrenar, la programación de la desescalada, relegó al pádel a la Fase 2. A pesar de ser uno de los deportes que más facilidades tenía a la hora de mantener la distancia de seguridad entre los jugadores y poder así cumplir con las normas establecidas por el Gobierno Central y Consejo Superior de Deportes.
El actual número 1 del ranking canario, Víctor Sáenz, asegura que de esta decisión «las Federaciones no tienen culpa. La Federación Canaria lo ha estado haciendo muy bien, ha estado informando, haciendo reuniones y demás, para intentar que el pádel se pudiera jugar lo antes posible». Asimismo, no entiende que «en una casa puedan haber diez personas pero en una pista de pádel no haya cuatro jugadores. Es más por parte del Consejo Superior de Deportes y del Gobierno. Nosotros hemos estado a expensas de su decisión para nosotros poder empezar, porque al principio empezamos uno para uno, que era absurdo, pero algo es algo». aseguró.
Con la vuelta a los entrenamientos y con la posibilidad de hacerlo en pareja, «dio la casualidad que cuando empecé, me lesioné de la muñeca. Ahora estoy esperando a recuperarme para la próxima semana, pero las sensaciones al principio era un poco de descoordinación, estar patoso dentro de la pista, no estar muy cómodo porque se cortó toda esa pretemporada que teníamos y ahora tenemos que volver a empezar». Esta lesión espera que se deba a un sobreentrenamiento, «quería empezar a entrenar, al final no lo hice despacio, y me ha producido una sobrecarga en el codo. De ahí me ha remitido a la muñeca».
Aunque se está retomando poco a poco la actividad deportiva, la temporada todavía sigue en pie. «Estamos a la espera de que la World Pádel Tour nos diga cuándo podemos volver a la competición. No sé si con todas las pruebas que tenía programada o con menos, pero la intención del circuito es empezar en julio a puerta cerrada«. Este era su gran objetivo de cara a la presente campaña, y además «conseguí un buen compañero gracias a un patrocinador. Estábamos muy contentos porque nos habíamos acoplado bien pero ahora mismo esa duda de no saber cuándo podemos volver a competir, nos ha cortado el desarrollo de poder estar mejor en la pista, de poder sumar experiencias juntos. Pero bueno, estamos con ganas y pendientes de cuándo podremos empezar de nuevo».
En cuanto a las posibles consecuencias de esta crisis provocada por el coronavirus, en términos deportivos «no creo que vaya a afectar tanto porque ya hemos visto que al estar dos meses confinados, en el momento en el que les han dejado salir, han ido a entrenar. Creo que a nivel deportivo la gente va a responder bastante bien«. Sin embargo, en el otro lado de la balanza está la parte económica y «ahora mismo a los clubes sinceramente los están matando porque tienen alquileres, gastos y estar dos meses sin abrir es grave«. Y, además, «si ahora mismo tienes seis pistas pero solo puedes utilizar dos o tres como mucho, ¿cómo se pueden mantener? Yo creo que están intentando llegar a acuerdos para subsistir». Asimismo, en cuanto a los torneos, también se van a ver perjudicados y va a depender de «si hay repunte o no, de qué comunidad va a querer hacer circuito porque sé que hay muchas federaciones que ahora se van a echar un poco para atrás por la crisis», concluyó.