Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Víctor Bravo: «Como entrenador, he vivido momentos que no sentí como futbolista». El exjugador del CD Tenerife sigue saboreando las mieles en sus inicios como técnico, pues este domingo firmó su segundo ascenso en su corta carrera como entrenador, al frente del Club Deportivo Teruel, que jugará el próximo curso en Primera RFEF. El preparador zaragozano atiende a Deporpress después de la celebración en la culminación de una gran campaña.
Dani Cerdeña: Segundo ascenso con el Teruel. ¿Qué ha sentido cuando el árbitro ha pitado el final y cómo ha sido su posterior celebración?
Víctor Bravo: Es una alegría inmensa, siendo la culminación a un trabajo bien hecho. Hemos trabajado y nos hemos esforzado muchísimo. Fue cómodo porque se trabajó de manera alegre. Toda Teruel se volcó, encima en un día festivo y con una temperatura espectacular. Fue idílico. Hubo momentos muy emotivos.
DC: Encima, como más gusta: en casa, junto a la afición.
VB: No pudo salir mejor. En Pinilla –estadio del Teruel-, no cabía un alfiler más. Encima se produjo de forma muy bonita, sufriendo hasta el final para ganar. Se desató la euforia.
DC: Solo cinco de los 90 equipos tienen el honroso privilegio de ascender directos como campeones. ¿Qué balance hace de una temporada?
VB: La nota es de sobresaliente. De 32 jornadas, solio hemos perdido un partido, dentro de un grupo de enorme dificultad con Hércules, Lleida, Valencia B, Espanyol B, Ibiza… presupuesto altísimos. Que un equipo como el nuestro se haya proclamado campeón a falta de dos jornadas significa que hay pocas cosas mejorables. Ha sido un diez a nivel de grupo humano y de todo. El cuerpo técnico ha estado volcado en el objetivo. Cuando todos reman en la misma dirección, suceden cosas tan impresionantes como las vividas.
DC: Precisamente, es un ascenso trascendente para la provincia, teniendo en cuenta que Aragón cuenta con las otras dos en Segunda: Zaragoza y Huesca. Escalan a la antesala del fútbol profesional.
VB: Prácticamente, es fútbol profesional. Tienes que dedicarte a pleno rendimiento, con viajes larguísimos. Nos puede tocar un Deportivo o un Málaga si baja. Las horas de trabajo son grandísimas. Es cien por ciento profesionalizado. Intentaremos competir con los medios que disponemos para que salga una buena temporada.
DC: ¿Cómo le gusta que sean sus equipos?
VB: Nos hemos caracterizado por ser un equipo sólido, rocoso y que concede poco al rival. Hemos manejado muchos aspectos del juego. Cuando nos ha tocado hacer transiciones tras robo de balón, lo hemos hecho muy bien. El encuentro del pasado domingo fue diferente, ya que el Formentera se nos echó atrás y no presionaba. Tuvimos que hacer ataques más posicionales, trabajando en las vigilancias para que no nos cogieran en transiciones. Sabemos adaptarnos a diferentes circunstancias, contando con varios registros.
DC: Ha tenido varios y prestigiosos entrenadores a lo largo de su carrera. De todos ellos, ¿quién o quienes han influido especialmente en su actual desarrollo como técnico?
VB: Sobre todo, Fabri. Lo tuve en mis primeros años y terminó entrenando en Primera al Granada. Tenía unos conceptos defensivos que se asemejan a los que intento plasmar en mi equipo. Él me dio oportunidad de ser jugador de fútbol. No solo le estoy agradecido por darme la oportunidad de jugar, sino también por lo que me enseñó como entrenador.
DC: ¿Seguirá al frente del proyecto en Primera RFEF?
VB: Sí. Renovaré para seguir al frente.
DC: El salto de categoría es evidente, con muchos históricos en horas bajas y grandes presupuestos. ¿Será necesaria una amplia reestructuración de plantilla o le gustaría mantener el bloque?
VB: Vamos a mantener el bloque. Es el secreto de este equipo, siendo prácticamente el mismo equipo que ascendió desde Tercera División. Obviamente, deberemos hacer fichajes para reforzarnos, pero el grueso del equipo será el actual.
DC: Está empezando en esto de los banquillos. Una carrera que puede extenderse durante muchas décadas. ¿Se ve entrenando en el fútbol profesional?
VB: Sí. Me veo con fuerzas, capacitado y con ganas. Tengo 39 años y esa ambición para seguir creciendo en esta faceta del fútbol.
DC: Llevaba una correduría de seguros, una empresa familiar. ¿Sigue compaginándolo con el fútbol o se le está haciendo cada vez más complicado por la limitación de tiempo?
VB: Este año he delegado. No puedo estar al cien por ciento en ambas cosas, ya que me he centrado más en lo futbolístico. Voy a seguir por ese camino. Sigo pendiente de la empresa familiar y sigo yendo a la oficina, pero es verdad que no puedo estar como tendría que hacerlo si no fuera entrenador. El año que viene la exigencia será máxima, donde tendré que invertir más tiempo en el fútbol y menos en el otro sector, pero es lo que me gusta y tiraré por ese lado.
DC: La eterna pregunta al entrenador que fue futbolista. ¿Con cuál de las dos se queda?
VB: No sabría qué decir. Llevo tres años de entrenador y en dos he sido campeón. En el otro, llegué a la final del playoff de ascenso y en la prórroga de la final no lo conseguimos. Como entrenador, estoy viviendo momentos que como jugador no pude sentir. Lo estoy disfrutando mucho. De momento, me quedo como entrenador.