Redacción Deporpress| El Cisneros Alter tiene todavía una posibilidad para militar en la Superliga Masculina 1 (SM1) la próxima temporada 2021-22. Los tinerfeños se quedaron a un solo paso de subir en la fase de ascenso celebrada el último fin de semana en Valencia, pero ganaron la final de consolación y se adjudicaron la tercera plaza.
Y esa, precisamente, es la llave que puede devolver ahora a los tinerfeños a la élite del voleibol nacional. De hecho, el presidente Tomy López ya sabe que el Cisneros Alter sería el primer club que tendría el derecho de ascender a la SM1 en caso de que la categoría vuelva a tener 14 equipos, tal y como sucedió en la campaña 2020-21.
López mantiene que esa posibilidad «sería factible si mantienen el mismo número de equipos que salieron en la Superliga Masculina 1 o si alguno de los que se ha ganado su continuidad en la misma no cumpliese con los requisitos de aval e inscripción dentro de los plazos fijados para tal fin”, explica.
Los laguneros, en cualquier caso, tendrán que esperar ahora hasta la próxima Asamblea de la Real Federación Española de Voleibol (RFEVB) para determinar si, finalmente, pasan a formar parte de la SM1 o si, por el contrario, salen nuevamente en la SM2 durante la campaña 2021-22.
De esta forma, la victoria del pasado domingo ante el Extremadura Grupo Laura Otero por 3-1, en el duelo por la tercera y la cuarta plaza, cobra ahora una importancia crucial. Más allá de la honra deportiva de haber salido de Valencia como el tercer mejor equipo de la SM2, ese triunfo podría suponer también el pasaporte hacia la élite del voleibol nacional.
López es consciente de que muchos de los clubes que militan en la SM1 “van a proponer a la Federación que vuelva a haber 14 equipos en esta categoría durante la próxima campaña. Todos consideran que este número ha dado más competitividad e interés a la competición que, además, se asemeja a la cantidad de clubes que juegan en élite de las grandes ligas europeas”.
El presidente del Cisneros también agrega que este formato “ha devuelto el interés, ya que los ocho primeros se meten en el playoff por el título y los cuatro últimos bajan a la SM2, por lo que la competitividad es máxima. Hay mucho en juego, tanto por arriba como por abajo, e incluso acabar en los puestos noveno y décimo, que garantizan la permanencia, es un objetivo muy importante para la gran mayoría de los equipos cuya única meta es consolidarse en la máxima categoría del voleibol nacional masculino”.