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Ventaja

Por @rondoscutillas

El  CD Tenerife aguanta el ritmo que ha impuesto la Segunda en las últimas jornadas. La victoria en Mallorca (1-4) coloca a los blanquiazules en una situación favorable para alcanzar el objetivo, aunque aún faltan nada menos que 15 jornadas (45 puntos) para cerrar el campeonato. Con el Levante y el Girona escapados en las plazas de ascenso y sin sintomatología de debilidad, los blanquiazules se han enzarzado en una pugna por la tercera plaza con otros tres equipos, Cádiz, Getafe y Oviedo, que están en apenas una diferencia de dos puntos.

La jornada que comienza este viernes es otra de las que puede marcar tendencias. Miden sus fuerzas 4 de los 6 primeros de la clasificación. Y, como es lógico, solo dos de ellos, como máximo, podrán sumar tres puntos. El Girona-Getafe del sábado, por un lado, y el Oviedo-Cádiz, por el otro, pueden cobrar una relevancia aún mayor en caso de que el grupo que dirige Martí logre prolongar su buena racha como local frente al Mirandés 24 horas antes.

El choque ante el penúltimo clasificado promete ser difícil. Igual que lo fue hace apenas 15 días la visita de un Almería que, ahora, es el nuevo colista. Los burgaleses son la peor defensa de la Liga, con 44 tantos concedidos en 27 partidos (1,62 goles en contra de promedio), pero su desesperada situación les convierte en un equipo peligroso, especialmente si el Tenerife tarda en adelantarse o incluso si es el propio Mirandés el que anota primero.

Ya en Mallorca se demostró que el hambre de un equipo en apuros, como lo eran los baleares en la última jornada, puede deparar sustos bastante serios. Así que no estaría de más extremar la precaución ante un rival que tiene en sus filas a ex jugadores como Guarrotxena, Pedro, Aurtenetxe o Roberto Gutiérrez, además de un canterano como Maikel Mesa que nunca llegó a ingresar en el primer equipo blanquiazul. Todos ellos, a buen seguro, tendrán el plus de motivación para intentar demostrar su valía futbolística en el Heliodoro.

Sea como sea, toca disfrutar y vivir el momento actual. El Tenerife de este año ilusiona y quizá, ahora, es mirado por otros proyectos con cierta envidia. El ejemplo más claro de lo que eran los blanquiazules otras temporadas es el del Zaragoza de hoy. Los maños están a 10 puntos de la promoción y con un segmento de siete equipos a los que superar para alcanzar el último vagón que conduce a los playoffs. El tinerfeño Ángel Rodríguez, que lleva una notable campaña con una docena de goles firmados, eligió el club aragonés en su día “porque su apuesta es para subir a Primera”. Pero en Segunda no hay nada escrito. Y todo es largo y complicado.

El Oviedo del pasado curso podría ser otro punto de referencia para no olvidar que lo que hoy es blanco mañana puede ser negro. Especialmente los que creen que el Tenerife ya ha hecho la mayor parte del trabajo. Los asturianos, a estas alturas del último campeonato, también tenían cinco puntos de colchón sobre el séptimo clasificado y, al final, se quedaron sin jugar la promoción para subir a Primera. Una moraleja a recordar para no caer en esa complacencia.

El Tenerife, por eso, debe jugar cada partido con la intensidad del último. Es una de sus mejores bazas junto a su seguridad defensiva. El de este viernes puede ser un partido para descorchar el último fin de semana del Carnaval a lo grande. La afición, por ese motivo, debe estar a la altura del reto y acompañar al equipo de manera masiva para que, entre todos, se consolide o incluso se logre aumentar esta bendita situación clasificatoria de cierta ventaja.