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Varios deportistas ‘construyen’ su propia pista en el Puerto de la Cruz

María Calzadilla | Dicen que el amor es una de las fuerzas más poderosas que nos empuja a hacer algo, el que nos mueve a luchar por lo que queremos. Justamente ha sido el amor y la pasión por el deporte el que ha llevado a un grupo de amigos adecuar una zona casi abandonada en el Puerto de la Cruz en una pista única. Sus esfuerzos desinteresados y altruistas han permitido que sea un lugar privilegiado para practicar deporte en el corazón del municipio norteño de Tenerife, en el Barranco San Felipe.

«Hace unos diez años era un solar abandonado, estaba la zona para practicar lanzamiento de disco o de bola, pero no había ninguna pista, sino un sendero por donde algunas personas corrían», cuenta uno de los implicados en la adecuación de la zona. «Empezamos a limpiarla, pusimos unos hierros soldados al suelo donde se podía hacer bíceps, pusimos un par de palés y poco a poco fuimos poniendo cosas, hasta que un día empezamos a rastrillar la pista, a ensancharla. Al principio la marcábamos con cal, pero otro señor que iba por allí empezó a poner piedras, nos gustó la idea y empezamos a colocarlas pegadas unas con otras para formar la pista«. Posteriormente, «plantamos árboles por los bordes, pero no teníamos agua, así que la cogíamos del estanque con una cuerda y un cubo. Llenábamos garrafas y las íbamos cargando hasta donde teníamos los árboles plantados. Con el tiempo, la gente empezó a hacer un poco de presión y conseguimos que nos pusieran un chorro, que es el que tenemos actualmente para beber agua«.

Asimismo, «le dijimos al Ayuntamiento, que es lo que siempre le hemos dicho al resto de concejales de Deportes que han pasado, poner un punto de luz, un foco, y todos nos han dicho que sí, que lo estudiarían, pero el único que fue sincero y que nos lo dijo claro fue Tito,- Alberto Cabo, actual concejal de Deportes del Ayuntamiento del Puerto De la Cruz,-  que era inviable tal y como están las cosas ahora, pero que ellos no descartaban poder ponerlo». 

Enrique Rodríguez es otro de los responsables de esta iniciativa. «Toda mi vida he hecho deporte y como aquí en el Puerto no había ninguna pista, empezamos a hacerla poco a poco hasta lo que hemos conseguido«. Cuenta que, «incluso una vez, hasta llegamos a pintar las piedras para que la gente las viera porque no tenemos luz. Le hemos pedido al Ayuntamiento que los ponga, para que la gente vea, incluso para el aparcamiento porque da más seguridad, pero nos ponen pegas para todo». Además, reconoce que los inicios no fueron fáciles y «los vecinos, al principio, se ponían a decirnos cosas y a quejarse del polvo que hacíamos, pero cuando vieron que aquello iba a mejor y que nosotros íbamos a correr, dejaron de decirnos cosas. Ahora lo que más les molesta a ellos es que abran la zona como aparcamiento, cuando meten los coches ahí es lo peor, pero a partir de ahí nos han apoyado«, asevera.

La pista del barranco se ha convertido para muchos en una zona ideal para practicar deporte o pasear, incluso había una zona acotada de gimnasio con máquinas. «Al principio empezamos a poner bicicletas estáticas, elípticas, cosas que encontrábamos en la basura o que alguien donaba. De eso, sobre todo, se encargaba Enrique. Era un manitas, las recogía, las arreglaba y las colocaba. A medida que fue pasando el tiempo, teníamos montado como una especie de gimnasio con barras, discos, hasta que un día alguien llegó y empezó a robar las cosas«.

A pesar de intentar poner remedio y buscar soluciones, fue inevitable ver que todo lo que habían conseguido iba desapareciendo hasta quedarse casi sin nada. «Ahora hay máquinas rotas que el camión de la basura del Ayuntamiento se ha ido llevando, solo queda las barras que están sujetas al suelo y unos palés. Da pena porque hasta teníamos mancuernas hechas con cemento, eran un poco cutres,– reconoce entre risas-, pero hasta eso lo rompían o se las llevaban. Esto nos dejaba la moral por los suelos«, confiesa el primer implicado con el que hemos hablado en #Deporpress.

Aún así, continúan ayudando en el mantenimiento de la pista. «Cuando vemos que se llena mucho de hierba, la limpiamos. Si no conseguimos alguna herramienta, hacemos una batida con las manos, con rastrillos, con azadas». En este sentido, Javier De León, corredor de Trail y pruebas de Obstáculos, también es otro de los implicados y explica que empezó a ayudar «porque me gusta colaborar y ver cómo la gente contribuye, porque es algo de lo que nos aprovechamos todos». La pista del barranco es casi mágica, «parece que no estás dónde estás, la vegetación, el entorno y demás, te da la posibilidad de desconectar, por eso a la gente le gusta tanto y porque el terreno, desde mi punto de vista, está fabuloso«. 

Actualmente, la pista del barranco sigue siendo una de las zonas más concurridas para hacer deporte en el municipio. Incluso, ha sido el escenario elegido por varios deportistas de alto nivel para prepararse, como los atletas polacos Wojciech Nowicki, campeón olímpico en Tokyo 2021 en lanzamiento de martillo, y Joanna Fiodorow, también especialista en lanzamiento de martillo, o la eslovena Anna Maria Orel y la triatleta Lucy Charles. Sin embargo, conviene recordar que lo que hoy es un reclamo en el Puerto de la Cruz, nació de la dedicación desinteresada de un grupo de personas que lo único que buscaban era encontrar un lugar para disfrutar de su pasión: el deporte.