Por @pabloalbelo
Caían las manecillas del reloj sobre las siete de la tarde cuando llegábamos al Palacio Municipal de los Deportes de Santa Cruz de Tenerife. El aparcamiento del recinto acotado para los jugadores, medios de comunicación y demás, con la presencia de la Policía y de las autoridades municipales. En el exterior, donde había aparecido la lluvia a media tarde, ya se sentía ambiente de partido importante. Y es que una hora y media más tarde daba comienzo un partido de Primera División de Fútbol Sala.
Pero quedaba comprobar el interior. Lógicamente, era difícil repetir el llenazo del pasado 1 de junio, pero los pasillos empezaban a poblarse de aficionados que querían devolver el cariño que el equipo había demostrado hace escasamente unos meses. Muchos comentarios, todos positivos para un equipo que había conseguido meterse en el bolsillo a los aficionados de la Isla. El trabajo más díficil estaba hecho: volver a llevar a la Isla a la máxima categoría. Calentamiento, música y presentación de los equipos. El ansiado momento había llegado. Tocaba disfrutar del mejor fútbol sala. Y lo tenemos en Tenerife. ¡Vamos a cuidarlo!