Skip to main content Scroll Top

Valencia sigue siendo prohibida

Aleix Valero | El Iberostar Tenerife sigue sin poder con su peor pesadilla: Ganar en Valencia, donde no vencen al equipo local desde 1989 y después de ocho encuentros desde aquella ocasión.

Los aurinegros encajaron este sábado una nueva derrota en tierras levantinas y dan un paso atrás en sus aspiraciones de play off, al caer contra el recientemente proclamado campeón de la Eurocup (88-73).

Con esta derrota ya serán 31 años cuando los tinerfeños tengan la oportunidad de volver a ganar a domicilio en Valencia la próxima temporada, pero lo peor es que, después de haber roto la racha de siete derrotas consecutivas el pasado fin de semana, los canaristas vuelven a perder opciones de clasificarse entre los ocho primeros.

Los 31 puntos recibidos en el tercer cuarto condenaron a los aurinegros a tener que remontar diez puntos (68-58) en el último, al que habían llegado desgastados tras el esfuerzo del segundo para llegar muy metidos (37-34). La segunda parte finalizó con un parcial 51-39.

Tardó un minuto medio en llegar la primera canasta isleña (4-2) después de un buen comienzo local, que parecían haber aparcado las celebraciones por el título de la Eurocup. Castigó Valencia desde el perímetro con Van Rossom y Sastre (10-4, 4’). Lejos de enchufarse, el Iberostar parecía desconectado, obligado Vidorreta a parar la sangría del 11-0 local (15-4, 5’).

Will Thomas y Mike Tobey, ex canarista, eran demasiado para Iverson y sufría en el rebote el cuadro tinerfeño. Encontró al menos acierto en el  triple Iberostar por medio de Abromaitis y Brussino, pero respondían Tobey y San Emeterio (21-10, 7’) para mantener la diferencia.

Solo había fallado hasta entonces un tiro el equipo de Ponsarnau (23-10), y los técnicos rotaron quintetos. Era tan blando en defensa el duelo que solo se había cometido ¡Una falta personal!, antes de entrar en el último minuto. Los insulares, desdibujados, lo perdían de 12 (25-13).

Una salida 0-5 parcial (25-18, 11’) activó a los canaristas, que ya ‘pegaban’ en defensa, y el choque perdió ritmo, mientras Gillet asumía el mando anotador (27-22, 14’). Pero en solo cinco minutos ‘Petit’ Niang, que había sido el más duro en defensa, llegaba a sus tres faltas; al menos allanó el camino defensivo del equipo.

N conseguían los visitantes parar a Matt Thomas, pero el mismo problema tenía Valencia con Gillet, que llegaba a sus 11 puntos sin fallo (32-27, 16’). Estiraron los tinerfeños el parcial hasta un gran 2-8 (34-32, 18’) para plantar batalla, y llegar finalmente al descanso a solo tres puntos de los taronja (37-34).

Dos tiros libres de Gillet comprimieron más el marcador (37-36) nada más reanudarse el juego, pero el 8/15 en triples locales hasta entonces, los mantenían por delante (42-38, 22’). Pero, por fin, y por primera vez en el partido, Iberostar Tenerife tomó el mando con el 15º punto de un infalible Gillet (42-43) a 7’50” del final del tercer cuarto. El alero se fue a los 18 puntos sin fallo (44-46). Seis puntos casi seguidos de San Emeterio (50-46, 25’), devolvieron el liderato a los valencianos, aunque se entró a los tres últimos minutos en tablas (56-56). En el intercambio de canastas Valencia  salió favorecido, con un quinteto incluso más físico, y llegó al cuarto decisivo diez arriba (68-58).

El triple de Matt Thomas en el primer ataque posterior (71-58) igualó la máxima renta local desde el inicio del partido, y Diot y Tobey (76-58), ahondaron en la herida visitante, elevando el parcial a un 20-2 desde el empate a 56. Como mal menor los visitantes en lazaron un 0-7 que limó la diferencia (76-65, 34’) obligando al tiempo muerto de Ponsarnau.

Pero un triple de Tobey, una pérdida visitante, y una contra acabada también por el pívot en un abrir y cerrar de ojos, sentenció el triunfo local (81-65, a falta de 4’38” del final). Le puso ganas sin embargo el Iberostar para no dejarse ir, pero los tres minutos finales sobraron y la victoria caería de un modo muy sencillo para los campeones de Eurocup (88-73).

Consulta la ESTADÍSTICA del partido.