Redacción Deporpress | Dani Hernández en la primera parte y Antony Lozano, con su gol, en la segunda mantuvieron a flote a un Tenerife en el que cuesta destacar a algún futbolista en el apartado individual más allá de estas acciones puntuales.
Dani Hernández.- Empezó dubitativo en un par de balones aéreos, pero pronto halló la solvencia que le acompaña con regularidad para responder a las dos mejores ocasiones del Numancia en todo el partido.
Jorge.- Sufrió en la banda. Aparte de que no es su posición, se encontró con los futbolistas más desequilibrantes del rival por su sector y con poca ayuda. Tanto Dani Nieto como Marc Mateu le hicieron emplearse a fondo.
Germán.- Puede que notara algo la falta de minutos en los últimos encuentros, pero el gaditano cumplió a base de no complicarse. Curiosamente, fue el más solvente sacando la pelota jugada.
Carlos Ruiz.- Le está costando encontrar su mejor versión. Demasiado apagado para el papel de líder que siempre tuvo en el Tenerife.
Camille.- Anda peleado con el balón desde hace algunas jornadas, pero como siempre da un aprobado en el apartado defensivo, hay poca queja sobre su continuidad en el equipo.
Alberto.- De un partidazo a un día para olvidar. Lento soltando el balón, complicado en exceso por la presión alta del Numancia y menos expeditivo que de costumbre en el apartado defensivo. Mal.
Aitor Sanz.- Le costó desde su posición iniciar la presión porque a menudo la distancia entre líneas le hizo recorrer demasiado terreno. Con el balón, de los más aseado. Pero de forma muy intermitente.
Suso.- No le beneficia que su equipo tenga que recorrer tantos metros para atacar, pero sigue sin ser el mejor Suso. La esperanza es que llegue en el tramo más comprometido. Porque de compromiso va sobrado.
Aarón Ñíguez.- De los más clarividentes, aunque tuvo que aguantar mucho el balón a menudo ante la falta de socios. Asistió en el gol y dio aire a su equipo siempre que pudo. Mejor que en las últimas semanas.
Amath.- Apagado y, durante muchos minutos, desconectado del juego. Falló un pase sencillo en el contragolpe que pudo suponer el 0-2. De sus peores apariciones desde hace tiempo.
Lozano.- Poco participativo ante la falta de fútbol de su equipo en la primera mitad, mejoró tras al descanso. Empezó a aliviar a los suyos aguantando el balón y consiguió romper su sequía con un buen gol. Sustituido cuando mejor estaba.
Shibasaki.- Casi no participó porque el idioma futbolístico de su equipo era distinto al suyo.
Omar Perdomo.- Entró enchufado, pero apenas tuvo opciones para desbordar.
Vitolo.- Casi sin tiempo.