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[UnoxUno] Así jugaron los tinerfeños en Oviedo

Redacción Deporpress | Dani Hernández fue el mejor del Tenerife en el Carlos Tartiere. El guardameta salvó dos goles cantados ante Toché y mantuvo a su equipo con posibilidades de traerse algo positivo hasta que encajó el segundo tanto en los instantes finales del partido.

Dani Hernández: Poco pudo hacer en los dos goles del Oviedo. Salvó a su equipo de la goleada al sacarle un mano a mano a Toché y rehacerse para arrebatarle un balón cuando ya lo había superado.

Raúl Cámara: Sufrió mucho para contener a su par. Trata de incorporarse por su banda para crear superioridad, pero le falta precisión para centrar. Lo da todo. Se fue sustituido por un golpe.

Germán: Inseguro en el despeje. Pifió unos cuantos que parecían relativamente sencillos. Fue a peor conforme el partido avanzaba. Linares le hizo un traje en el segundo gol.

Alberto: Correcto. Mucho más sobrio que su compañero en el eje de la zaga. Casi sin errores. Sirvió un par de pases verticales con los que superó las líneas de presión del adversario.

Iñaki Sáenz: Un centro chut suyo estuvo a punto de convertirse en gol. Discreto en defensa. Se le debe pedir más en ataque porque tiene recorrido. Centra siempre desde muy lejos.

Aitor Sanz: Su error con la pelota tras un saque de banda en campo adversario le costó el partido al Tenerife. En su línea habitual con el balón. Debe aportar más.

Vitolo: Impreciso con el balón. Ralentizó en exceso los balones que pasaron por él. No es capaz de filtrar ningún pase hacia adelante. Por debajo de sus posibilidades.

Suso: Intermitente y sin la llegada de otras veces. Trató de desbordar por dentro. Se lió en una diagonal con la que llegó hasta el área y perdió la posibilidad de rematar por conducir en exceso.

Aarón Ñíguez: Más efectista que efectivo. No ha aprovechado las oportunidades que ha tenido como titular. Ni marca las diferencias, ni muestra capacidad para asociarse. Perdido.

Choco Lozano: Negado. El Tenerife se desangra sin sus goles. Ayer fue incapaz de empujar con acierto un rechace del portero a puerta vacía y mandó a las nubes un balón que le quitó a Aitor Sanz. Su falta de acierto preocupa.

Jouini: Le pone ganas, pero le falta muchísimo para ser el delantero de un equipo de Segunda. Se fue apagando conforme avanzaba el partido. Sus disparos carecen de cualquier sentido y peligro.

Amath N’Diaye: Voluntarioso. Quiso, pero no pudo. Trata de echarse el equipo a la espalda y, al final, acaba perdiendo el balón por pelearse en solitario contra el mundo.

Omar Perdomo: Sustituyó a Cámara por la lesión. El invento de Martí de ponerlo como carrilero solo funcionó en Valladolid. Ponerlo ahí es matarlo.

Marc Crosas: Sin tiempo para cambiar nada. Entró en el epílogo del partido y su concurso fue testimonial.