Redacción Deporpress | Rachid y Tyronne dieron otro aire a un Tenerife triste, desorientado y sin fútbol, el de la primera parte. Ellos, con la ayuda de un Gaku Shibasaki con galones de verdad, alimentaron las esperanzas de evitar el desastre en el tramo final. Pero ni contra diez.
Dani Hernández.- De un paradón a un (casi) autogol. No está en su mejor momento como demuestran algunos rechaces concedidos en tiros lejanos.
Raúl Cámara.- Casi sin presencia ofensiva. Nota cada parón. El de la semana pasada fue por tarjetas.
Jorge.- Mejor con Germán al lado. Algo digno de estudio. Incluso cumplió cuando se quedó solo cerrando. No lo puso fácil Jona.
Germán.- Lo peor que se puede decir del gaditano es que falló un gol cantado en la acción anterior al 1-0. Cumplió.
Camille.- Representa la crisis del Tenerife. No es un desastre, pero ha perdido la finura desde hace semanas.
Alberto.- Segundo mal partido consecutivo. Sin peso alguno en el juego del equipo. Es como si las grandes actuaciones, como la que protagonizó ante el Girona, no le sentaran. Justamente sustituido.
Vitolo.- Mejor que otras veces en presencia y constancia. Quiso empujar en la segunda parte, pero no es lo suyo. Bien en las coberturas. Lejos aún de su versión más destacada, pero ante el UCAM sería injusto señalarle.
Aarón Ñíguez.- Desaparecido en combate. El jugador que antes le daba aire, salida y ruptura de líneas al Tenerife ahora no aparece. Su recuperación es muy necesaria.
Suso.- Jugó toda la segunda parte como delantero y casi no tocó el balón. En la primera, poco. Vio una tarjeta amarilla por meterse en una refriega innecesaria. Otro futbolista cuya recuperación es necesaria para el asalto al ascenso. A Martí le toca decidir si el camino de esa recuperación es partiendo en el once o no.
Gaku.- El japonés realizó una notable actuación en la segunda parte. En la primera, sin socios, lo intentó sin éxito. Pero tras el descanso fue de menos a más. Martí le escoró a la derecha, pero fue cuando abandonó ese corsé cuando se vio al mejor Gaku desde su llegada a la Isla. Pidiendo el balón, tocando con acierto, ideas y criterio.
Lozano.- Mal. De la primera parte poco se puede decir porque no le llegó un balón en condiciones. En la segunda sí tuvo participación y no le salió nada bien.
Rachid.- La esperanza para el centro del campo. De repente, un mediocentro que da un pase hacia adelante, se implica en el juego ofensivo y tiene algo de criterio. Aunque tiene margen de mejora, bien.
Tyronne.- Recién salido de una lesión, tuvo tiempo de demostrar dos cosas: técnicamente es de los mejor dotados de la plantilla y tiene fútbol en su cabeza. También con margen de mejora, pero opta al once.
Jouini.- El fútbol es injusto con jugadores así. De su actitud deberían aprender otros. Tocó tres balones y de sus pies no salió gran cosa, pero siempre quedará la duda de si con más tiempo…