Skip to main content Scroll Top

[UnoxUno] Así jugaron los blanquiazules ante el Reus

Redacción Deporpress | Difícil elegir al mejor jugador del CD Tenerife ante el Reus. Fue una versión gris del equipo que dirige José Luis Martí y del propio entrenador, que no halló la manera de cambiar la dinámica del partido que acabó con una excelente racha como local.

Dani Hernández: Poco pudo hacer en el gol y no tuvo mucho más trabajo durante los 90 minutos. Casi un espectador. Mal con los pies.

Raúl Cámara: A buen nivel defensiva y hasta ofensivamente, queriendo participar y sumarse.

Jorge: Vio la amarilla muy pronto por precipitarse en una anticipación y jugó condicionado. Pudo hacer penalti sobre Guzzo en la segunda parte. No fue su mejor día.

Germán: Correcto en la anticipación, aunque Máyor le dio trabajo. Desesperante en la salida de balón pensándose demasiado el pase. En una ocasión (la del posible penalti de Jorge) casi lo paga caro.

Camille: Con la misma entrega de siempre. Es pura intensidad. Pero estuvo mal. Demasiado a trompicones en los controles y las entregas.

Vitolo: Como su compañero en el doble pivote, superado en la primera parte por el centro del campo del Reus. Mejoró en la segunda y estuvo bien en las correcciones.

Aitor Sanz: Se vio su versión gris. Superado antes del descanso, desacertado en la distribución luego y, finalmente, sustituido.

Suso: Otro que no tuvo su día. Demasiado «tímido» en la primera media hora, se mostró más luego y se convirtió en uno de los dos primeros cambios con justicia.

Aarón Ñíguez: Menos incisivo que en otras ocasiones y con menos continuidad en su participación. Ni siquiera cuando Martí le ubicó por detrás de Choco Lozano encontró su sitio.

Lozano: Empezó participativo, estrelló incluso un balón en el poste ya con 0-1, pero se diluyó en la segunda parte, enterrado entre los centrales, cuando el partido ya de jugaba en una sola dirección.

Amath: Sin espacios para correr o encarar no fue un partido propicio para sus condiciones. Aún así, generó un par de opciones y dio la cara cuando el partido ya se escapaba.

Cristo González: Entró enchufado y tuvo una clarísima ocasión en su primera aparición. Definió mal. Luego cayó en la dinámica cansina del juego ofensivo blanquiazul hasta desaparecer.

Omar Perdomo: Con muchas ganas, muy participativo… pero sin grandes consecuencias para el rival. Se estrelló una y otra vez con sus malas elecciones para finalizar. Aún así, es justo valorar su predisposición.

Shibasaki: Situado como mediocentro sin posibilidad de generar peligro real. Quiso, pero jugó demasiado alejado del lugar donde podía influir para cambiar las cosas.