Redacción DeporPress | Tercer amistoso de la UD Las Palmas y tercer empate. Esta vez, en una soporífica tarde de calor marbellí, frente al Cádiz (1-1). El equipo de García Pimienta siguió probando piezas y, como frente al Lille, debió reaccionar a un gol adversario inicial.
El tanto del empate fue lo mejor del partido, en una jugada de geniales ideas y disparo final de Álvaro Jiménez, batiendo la portería del club que lo ha cedido a la UD Las Palmas hasta junio de 2023.
El once de salida contra el Cádiz, a la vista de los encuentros anteriores, tenía un aroma de ser el que más pudiera haber convencido al entrenador que, además, juntaba por primera vez en la pretemporada a los jugones Viera y Moleiro. Palanca siguió en el lateral diestro, en otra clara señal de que el canterano es la sorpresa de esta etapa de la puesta a punto.
Y desde el inicio, Las Palmas atenazó el balón, moviéndolo entre sus piezas ante un Cádiz que le costó entrar en el encuentro. Aunque el equipo andaluz siempre mostró una alta organización colectiva para defender y presionar. En ese ambiente de juego no se producían claras ocasiones aunque sí interesantes aproximaciones isleñas, especialmente por la banda de Sergi Cardona y Moleiro.
Un disparo de Jonathan Viera, en un libre directo, fue la primera advertencia ante el portero Ledesma. El Cádiz tardó algunos minutos más en ver de cerca a Álvaro Valles, que no necesitó intervenir en los primeros remates de Lucas y Lozano.
Después de los primeros avisos, llegó el 1-0 del Cádiz a la media hora. Choco Lozano puso una quinta velocidad que no estuvo al alcance de Sidnei. El brasileño vio cómo se escapaba un oponente, con piernas más veloces, cuyo centro se completó con el infortunio de Saúl Coco.
Las Palmas no entró en depresión; al contrario. Y en pocos minutos sus estiletes fabricaron la jugada del empate. La empezó Moleiro, la continuidad sin tocar el balón Viera y la terminó Álvaro Jiménez. El derechazo que envió a la escuadra completó una acción magnífica en la inspiración del trío.
En la segunda parte, García Pimienta realizó cuatro cambios, tres de ellos en defensa. Recuperó el tándem de centrales Alex Suárez-Eric Curbelo quizá para comprobar cómo era de veloz el repliegue de ambos ante un Lozano que había sido el jugador rival más inquietante en la primera mitad. No permitieron más sorpresas.
El juego recibió un espesante, con menos mordiente que en la primera hora. Ya no estaban en el campo Lucas o Lozano, en la vertiente cadista, ni Viera y Moleiro, en la grancanaria. Las Palmas insistió en su idea con nuevas piezas, pero no lograba desordenar al Cádiz ni se generaron más ocasiones para alterar el nuevo marcador que está convirtiendo a los amarillos (grancanarios) en los reyes del empate del verano. Pero eso es lo menos importante.