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Una victoria de Primera

Redacción Deporpress | Una victoria de Primera. El Tenerife venció, tras remontar en la prórroga, en su duelo de Copa del Rey ante el Deportivo de la Coruña (2-3). El equipo, que fue de más a menos durante la mañana en Galicia, solventó el compromiso gracias a un gol postrero de Sergio González y a un imperial Tomeu Nadal, que salvó varios goles locales en momentos clave del encuentro. Con este triunfo, el Tenerife casi se asegura la visita de un rival de LALIGA EA SPORTS en la próxima ronda copera.

Y es que, pese al partido irregular que se vivió en Riazor, lo importante es que el equipo supo reponerse al mal primer tiempo y, a base de dominar el balón, logró la igualada en el segundo periodo para luego vencer el partido en la prórroga. Un tiempo extra que duele menos al saber que el próximo rival liguero, el Alcorcón, también jugó el suplemento de su eliminatoria, aunque, a diferencia de los blanquiazules, los alfareros fueron apeados en la tanda de penaltis.

No obstante, las sensaciones blanquiazules en Riazor, pese a pasar de ronda, recordaron al Tenerife pre-Elda. Imprecisiones atrás, desconexiones en momentos clave y la poca claridad defensiva marcaron un encuentro que podía haber caído hacia cualquier lado en la segunda parte de la prórroga. Por momentos, la sensación sobre el campo fue de derrotismo, sobre todo tras el empate local nada más empezar el segundo tiempo de la prórroga. Aún así, cuando todo el tinerfeñismo temía una eliminación, un pie salvador de Sergio González sirvió para volver a ganar y alejar los fantasmas que ya rondaban sobre el club chicharrero.

Pese a las malas sensaciones, la realidad arroja un horizonte esperanzador para los de Garitano. Los tinerfeños, si no hay grandes sorpresas, recibirán a un rival de Primera División en el Heliodoro el primer fin de semana de enero, que podría coincidir con el Día de Reyes. Así, en un día de tanta magia e ilusión, los isleños quiere recuperar la mística de su campo, que no recibe a un equipo de la máxima categoría desde hace casi tres años, cuando el Villarreal, en la misma competición, doblegara a un gran Tenerife en los último minutos.

En lo que sería el primer partido en casa de un año que puede ser muy ilusionante, es buen presagio empezar con un Primera División, haciendo boca para intentar que, a lo largo del año, el Heliodoro sea un fortín, como el de las grandes citas. Hay que lograr que nuestra casa sea uno de los grandes bastiones para lograr el ansiado objetivo de ascender de categoría, para que las visitas de un Primera no sean circunstanciales, sino habituales; y para devolver al representativo isleño donde merece, junto a los reyes.

Antes de eso, quedarán tres encuentros ligueros, el último en casa el próximo lunes ante el Alcorcón, en los que el Tenerife debe recuperar la ilusión de la afición, tocada por los últimos resultados aunque nunca rota, para ir de la mano hacia el gran objetivo que espera en el 2024. Si las lesiones lo permiten, la afición acompaña y el equipo responde, el partido de Copa ante un Primera no será el único que veamos de esa categoría en el Heliodoro. Y, con ese deseo en la carta de los Reyes, solo nos queda esperar qué nos depara el sorteo desde la tranquilidad de saber que, pese a las dificultades, los deberes están hechos.