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Una segunda vuelta en septiembre

Redacción Deporpress| Esto podrá terminar, dentro de nueve meses, como tenga que terminar. Pero es de justicia disfrutar, por fin, de un buen arranque del Tenerife.

Los blanquiazules nos tenían acostumbrados a iniciar cada temporada al ralentí. Las primeras jornadas eran una sangría de puntos y el equipo daba la sensación de estar todavía de pretemporada con el curso ya iniciado.

Pruebas. Más pruebas. Cambios de sistema. Piezas que no encajaban y, mientras tanto, la agobiante sensación de que las ilusiones de los aficionados se iban por el sumidero. Así un año. Otro. Y otro más.

Por eso hay que valorar lo que ha conseguido Luis Miguel Ramis es estas primeras cuatro jornadas. Más allá de los resultados, a los que nadie niega su importancia capital en este juego, este Tenerife sabe a lo que juega. Tiene una idea clara de lo que necesita para sacar adelante los partidos. Y, salga quien salga al terreno de juego, hace la tarea. El esfuerzo colectivo y la solidaridad individual en las ayudas al compañero en apuros son la base correctora de algunas carencias, que las hay, en este tramo inicial. Pero con 8 puntos de 12 posibles, el equipo invicto y la sensación de viento a favor, todo resulta más sencillo.

El Tenerife es un equipo construido desde atrás hacia adelante. Concede poco, aunque en el tramo inicial del choque la Ponferradina pudo penalizar esos desajustes, y luego va triturando a sus rivales en el Heliodoro con un ritmo complicado de mantener. Los minimiza. Sean quiénes sean. Lo hizo con el Sporting y también con el invicto rival que visitaba hoy el Heliodoro. Los cocina a fuego lento, sin que apenas se den cuenta de que están perdiendo el timón del partido. Y acaba devorándolos con las aceleraciones de balón que, por fin, ya existen en la zona de tres cuartos cuando se juntan Herrero, Corredera, Shashoua, Bermejo y Zorrilla. Ellos son el elemento diferencial de este equipo que, como ya pasaba la pasada campaña, también sabe sufrir.

Desterrados felizmente los regalos al adversario y con un botín de puntos acorde a los méritos contraídos por el equipo, Ramis paladea, junto a un entorno que cada vez se alinea más al lado de su propuesta futbolística, que este Tenerife es el que solíamos ver en las segundas vueltas. Pero aún solo estamos en septiembre.