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Una primera vuelta de alegrías y decepciones

Redacción Deporpress | El primer fin de semana de 2020 ha servido como punto y final para la primera vuelta en el grupo canario de Tercera División. La categoría regional llega justamente a su ecuador para definir en este nuevo año la conclusión del curso 2019/2020, con varios meses de competición aún por delante. Y 19 jornadas por delante.

Pero la primera vuelta deja un balance bastante interesante tanto en la pelea por las plazas de acceso con derecho a la fase de promoción hacia Segunda B, así como en la lucha por eludir el descenso a Preferente.

La revolución de los recién ascendidos

Podría sorprender que dos de las cuatro plazas de privilegio actuales pertenezcan a dos entidades procedentes de la Preferente: Atlético Paso y Gran Tarajal. El campeón en la región más oriental se sitúa a estas alturas en la cuarta posición, con 36 puntos, a seis del liderato y tres sobre el quinto escalón, siendo además el máximo goleador del grupo. Por su parte, el cuadro verdinegro es el que menos partidos ha cedido –solo uno-, siendo asimismo el último que tuvo la condición de invicto –hasta la jornada 16-, con argumentos suficientes para mirar desde el tercer puesto. Además, ambos son los equipos más goleadores del grupo canario.

Dos entidades que, si bien tienen menos solera que otros históricos del grupo, cuentan con un buen músculo financiero para hacer plantillas de aspirantes a cotas importantes. El Gran Tarajal, a pesar de su condición de debutante, tiene en sus filas a jugadores de la talla de Héctor Figueroa, Caliche o Samuel Saavedra; mientras, el equipo de El Paso completa un plantel de garantías con jugadores de la talla de Luis Arellano, Brian Torres, Roberto Bolaños, Giovanni, Jordan o Álex Yunes.

Dos históricos recuperan la ilusión

Son los casos del Marino y el Tenisca. Dos grandes de la categoría que vuelven a ilusionarse después de varios años sinsabores, prácticamente colocándose entre la élite del presente curso como invitados imprevistos.

Los marinistas han liderado prácticamente con mano de hierro toda la primera vuelta, agarrándose durante la mayor parte de las jornadas a la cabeza. Un bloque que ha hecho de la defensa su principal baluarte –menos goleados junto al Atlético Paso-, unida a su fortaleza en el Antonio Domínguez: nueve victorias y un empate. Quico De Diego ha dado estabilidad a un proyecto ilusionante que crece bajo la solidez en la retaguardia y los goles de Nami en ataque.

Sonríen igualmente en Mirca con su Tenisca. Los merengues han cortado por lo sano una pasada temporada cargada de disgustos, donde la sombra del descenso fue una realidad durante el devenir del campeonato. Décadas ininterrumpidas en la Tercera cuya recompensa viene ahora frente a uno de los técnicos canarios con mejor prestigio: Juan José Almeida. Los particulares métodos del grancanario han sido la llave del éxito para que el Virgen de las Nieves vibre con su equipo. Después de un inicio dubitativo, los blancos han pillado velocidad de crucero para convertirse en el mejor equipo, con amplia diferencia, de las últimas diez jornadas: 27 puntos de 30 posibles, seguido de lejos por un Marino que lleva 22 de los 30 en juego más recientes. Los goles de Dani López –pichichi actual del grupo- mantienen la mecha de la ilusión en la Isla Bonita.

Pendientes de mejora

Luchan por meterse en la pomada dos entidades predestinadas a estar arriba: Tamaraceite y San Fernando. El Tamara ha apostado por la continuidad en su banquillo con Chus Trujillo como vigente campeón del grupo canario, relanzado asimismo con nombres de primera fila como Asdrúbal Padrón y David García o la continuidad de David González. Pero los del Juan Guedes no terminan de encontrar el alto ritmo que impusieron el curso pasado, aunque la pelea por la promoción de ascenso sigue siendo una meta a corto alcance. Sensaciones parecidas maneja un San Fernando que también está perfilado para pelear por estar arriba. Un objetivo que está consiguiendo, pero que actualmente resulta insuficiente para plantar cara a los cuatro primeros.

En esa tesitura también se encuentra el filial del CD Tenerife. Los blanquiazules persiguen una mayor regularidad, especialmente en la Ciudad Deportiva donde los números son mejorables. Están ahí, pero una mayor eficacia en forma de tres puntos continuados le priva actualmente de la zona verde. Tiene tiempo para ello, pero por plantilla cuenta con mimbres suficientes para aspirar a los excelentes resultados rubricados desde el aterrizaje de Mazinho: un campeonato y un playoff.

Otros dos escudos que deben dar un paso adelante deben ser Santa Úrsula y Buzanada. No está siendo una campaña cómoda para ellos. Inmiscuidos en descenso, una sombra de la que pelean por huir cada año para que no se torne en pesadilla al final de las 38 jornadas.

Progresan adecuadamente

Una buena cantidad de clubes llevan sus deberes al día: Unión Viera, Unión Puerto, San Mateo, Las Palmas ‘C’ Vera o Atlético Tacoronte juegan momentáneamente en la liga de la tranquilidad, pero sin derecho a despistarse. Entidades con presupuestos más humildes -a excepción de los amarillos- que de momento caminan con buen ritmo hacia el campeonato base.

El Unión Viera ha sacado brillo a su fútbol después de que se desmantelara parte del proyecto de la 2018/2019 donde la llegada a la última fase de ascenso para ascender a Segunda B le convirtió en el centro de las miradas. Reseteo para reponerse a las bajas, con un nuevo director de banquillo, pero bien conocido en la casa: Ángel Luis Camacho. Una buena cadena de resultados permite que los rojinegros miren más hacia arriba que hacia abajo.

Tanto el San Mateo como el Unión Puerto no están sufriendo en exceso, aunque una línea de regularidad más alta ha evitado que puedan mirar más hacia arriba. Se ha caído en los últimos meses el Vera, quien llegó a coquetear con la primera fila, pero por el momento, los portuenses disfrutan de un juego ofensivo que está cumpliendo en objetivos: vivir una temporada tranquila. Misma sensación invade a un Atlético Tacoronte donde sus rivales nunca tienen fácil hincarle el diente; conjunto difícil que ha sido el único capaz de vencer en los últimos cuatro meses al Tenisca.

No sufre tampoco el tercer filial amarillo. Bien asentado en Tercera, cumplen con creces cada temporada para seguir formando muchachos en una categoría bastante competitiva, y con el segundo equipo bien colocado en Segunda B.

Decepciones

Dos grandes nombres propios: Mensajero y Lanzarote. Dos de los grandes representantes del escaparate canario no viven su mejor momento. El Mensa, acostumbrado a ser uno de los ‘cocos’, ha visto que esta temporada las prioridades deben ser otras. Más allá de justicias o juego, los rojinegros no han encontrado un crecimiento a base de resultados, lo que les deja tonteando seriamente con los puestos de descenso a Preferente. Solo 18 puntos en toda una vuelta se antojan balance insuficiente para otra que no sea amarrar la permanencia cuanto antes. Además, han sido eliminados de una de sus competiciones fetiches: la Copa Heliodoro. Desde la entidad, mantienen una evidente confianza sobre la figura elegida para los banquillos en el pasado verano: Ángel Sánchez

Asimismo, el Lanzarote ha pecado de fragilidad. La grandiosa temporada de Jero Santana bajo los dominios del Unión Viera le valieron su elección por parte de la directiva conejera para el banco del equipo representativo de la Isla. Pero el equipo se ha caído, en confianza y fragilidad. Muchos puntos o partidos escapados de manera incomprensible (como un reciente 3-3 ante el Viera después de ir ganando 3-0) han empequeñecido cualquier meta ambiciosa. Con 20 puntos, los lanzaroteños solo han perdido cinco partidos, pero han abusado como ‘reyes del empate’: 11 de 19 han acabado en tablas.

El colista también sorprende, pero para mal. Una entidad como el Villa Santa Brígida está poco habituada a verse tan enterrada. Once puntos –solo dos triunfos- evidencian una razonable preocupación que tampoco ha terminado de encontrar la reacción en resultados con el aterrizaje de Claudio Morera como responsable del área técnica. Los satauteños habían sido un invitado recurrente en la lucha por ascenso o playoffs. Desde 2004, solo bajaron del décimo puesto en Tercera en la 2011/2012 (14º), siendo campeones en la 15/16 o viviendo dos temporadas en Segunda B tras el ascenso en la 06/07. Fueron tiempos mejores. Ahora, tiempo para abrocharse el cinturón y rezar por una segunda vuelta que roce lo impecable. Cada partido, una final.