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Una pretemporada de altibajos

Redacción Deporpress | Ocho partidos. 630 minutos. Cuatro victorias. Un empate. Tres derrotas. Veinte goles a favor. Y once en contra. Son los datos más significativos, estadísticamente hablando, que ofrece la pretemporada del CD Tenerife. Un mes de preparación que deja tanto luces como sombras en el nuevo proyecto liderado por Aritz López Garai.

Las luces

El Tenerife sabe lo que quiere. A qué aspira. López Garai se ha encargado de incidir en el modelo ideado por la dirección deportiva, liderada por Víctor Moreno. El 21 de junio se anunciaba quién tomaría el relevo de Luis César Sampedro al frente del banquillo insular. Un perfil joven, quien recientemente era uno más dentro de los campos de Segunda División, pero quien ha tenido la fortuna de entrenar a equipos de la categoría de plata, como Reus o Numancia, a sus 38 años.

Su nombre elevó la incertidumbre. Sonaron otras figuras que eran más del agrado de la parroquia blanquiazul, pero finalmente, la apuesta de Moreno se ha ido ganando el crédito del entorno. Con una filosofía irrenunciable: un club que apueste por la posesión, sea protagonista con el balón, ejerza una línea de presión alta y mire más hacia portería contraria que a la suya propia. Crecer a través del esférico.

Independientemente de los resultados, el modelo es real. Se han fichado futbolistas que casen con esa idiosincrasia. Empezando por la portería: Ortolá. Y se ha acompañado con otros jugadores de un perfil parecido a esa línea: los Dani Gómez, Álex Muñoz, Ramón Miérez, Nikola Šipčić. A ellos, se apuesta por la continuidad de perfiles que tienen un buen trato de balón.

Hay un plan. Pero necesita de un perfeccionamiento. Las primeras pruebas extrajeron escasas conclusiones. Goleadas al Águilas Atlético o contra el Marino, rivales con dos-tres escalones de inferior categoría. La portería es un fin en sí mismo, por lo que Garai dentro de su modelo 4-3-3, prefiere un 4-2 para su equipo que un 2-0. Pero con dosis de equilibrio, matices y cuidando la seguridad en cada línea.

Asimismo, el ataque ha dejado brotes verdes, pero habrá que verlo en competición oficial. Malbasic, Dani Gómez y Bermejo han llegado al doble dígito, pero deben confirmar su validez en liga. A falta de gol en los extremos, así como una mejora en las cifras de los Naranjo, Suso, Miérez y compañía, el Tenerife debería tapar los fantasmas del pasado para no sufrir tanto en el apartado realizador.

A Garai, Soria no le dejó desarrollar su idea, acostumbrados a una filosofía de juego más directo. Aquí, tendrá un escenario más exigente por historia, pero también más propenso a un estilo donde el balón circule pegado al césped.

Las sombras

La defensa ha sido el lunar de este equipo. Una sangría cuando toca defender por detrás del balón. Concede muchas oportunidades a su contrario. El juego aéreo sigue siendo una asignatura pendiente, así como el recubrimiento de huecos generados por bandas. Garai se ha mostrado visiblemente molesto en este aspecto, ya que el Tenerife tendrá un serio problema si concede tantas dianas por partido (1,57 por encuentro en pretemporada).

Equipos como la Cultural Leonesa o Real Madrid Castilla sacaron los colores en diferentes fases del partido al trabajo defensivo blanquiazul. Y un Deportivo inferior se llevó el gato al agua con solo dos chispazos. Hasta un Pontevedra en inferioridad numérica generó problemas en la zaga, por no hablar de la cita ante el Sporting Braga ‘B’. López Garai no ha esquivado balas, demostrando su preocupación y enfado en público. Sabe que parte de su éxito en la Isla pasa por cierta fiabilidad en la retaguardia.

Otra de las incógnitas reside en los fichajes. Jugadores de un marcado perfil bajo, a expensas de lo que llegue en los extremos que, según palabras de Moreno, mantendrán una misma línea a lo anteriormente expuesto en el capítulo de altas. Juventud y hambre, pero también incertidumbre. En su mayoría, debutantes en la liga española o en la categoría que no aseguran números inmediatos. Una jugada que puede salir bien o mal.