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Una leyenda blanquiazul recuerda su paso por el Tenerife

Redacción Deporpress | Una leyenda blanquiazul recuerda su paso por el Tenerife. Chemo del Solar, icono del representativo durante los años 90, habló en una entrevista concedida a Coaches Voice sobre su etapa en la isla y la enorme influencia que tuvo Jorge Valdano en él.

Anécdotas de los Tenerife – Sevilla.- “Llegamos al vestuario del Ramón Sánchez-Pizjuán, el estadio del Sevilla, y nos encontramos sal rociada por todas partes.Eso en Sudamérica, al igual que en España, es sinónimo de mala suerte. Alguien te la está deseando. ¿Y quién fue? Bueno, nosotros sabíamos de dónde venía. Venía del banquillo del Sevilla. Equipo con Carlos Bilardo al frente. Jorge Valdano, nuestro entrenador, gritó al encontrarse con eso. No te voy a decir lo que gritó, pero sí te voy a contar lo que nos dijo después a los jugadores: “Seguramente habrán puesto micrófonos acá y nos están escuchando”. Parece algo increíble, pero así fueron los partidos que viví con el Tenerife ante el Sevilla. Partidos que tomaron los titulares de la prensa en España porque se enfrentaban Jorge, discípulo de la escuela de César Luis Menotti, y Bilardo. Y ya sabes la rivalidad que hay entre Menotti y Bilardo… Sin embargo, dentro del equipo, la semana previa a esos duelos contra el Sevilla de Bilardo eran de total normalidad por parte de Jorge. También los partidos. No varió nada por tener que enfrentarse a un equipo dirigido por Bilardo”.

Etapa de blanquiazul.- Todo era igual que en otro partido cualquiera. Todo seguía la misma línea. Jorge tenía su idea y un estilo, por encima de todo. Ya fuera el Sevilla de Bilardo, el Barcelona de Johan Cruyff o el Real Madrid en el Santiago Bernabéu.  Lo importante no era el rival, sino nosotros. Y en ese nosotros, estaba la manera en cómo debíamos jugar. Siempre con la intención de hacer un buen fútbol. Asociativo, con dominio de la pelota y el mando del partido, por señalar algunos de los muchos principios de ese Tenerife. Lo entendimos los jugadores. Pero también, y para mí lo más importante, lo entendió la afición. A mi llegada al equipo, si dabas un pase atrás, porque veías la típica situación donde no tenía mucho sentido continuar hacia adelante, la afición del Heliodoro Rodríguez López pitaba. Cinco meses después, y en la misma acción —volver el balón atrás—, la afición te aplaudía. ¿Por qué ese cambio? Porque la gente llegó a entender lo que pretendía Jorge para el equipo”.