Por @AleixValero
El CD Tenerife nos está acostumbrando a la resignación y a la desidia por muchos momentos. A darnos muchas de cal por pocas de arena.
Rara es la semana, como la pasada, en la que los días transcurren con normalidad, hablando solo de fútbol y sin tanto ruido mediático, unas veces merecido, otras tantas interesado, que tan poco bien le hace al equipo.
Pero aparcando un poco a los ruidosos de mala fe, a mí todavía me chirría por encima de otras cosas dos detalles del partido de Soria: la acción del primer gol con Dani Hernández como protagonista, y la rueda de prensa posterior al partido de Luis Pérez.
El portero pasó de villano en la primera parte a héroe en la segunda. No hay más, el resto es puro artificio. Tan inseguro se mostró en sus salidas en la primera parte (todos tenemos en mente la jugada con Yeboah, por ejemplo), como salvador lo fue en la segunda, con paradas de mérito que no solo evitaron un resultado más abultado, si no que posibilitaron al equipo estar cerca del empate hasta el segundo gol.
Entretanto la acción con Diamanká. Falta, aquí y en Lima. A mí en esta jugada no me valen interpretaciones, me valen las imágenes. Y se ve claramente como Dani, con el balón entre las manos, es arrollado por el rival; por cierto dentro del área pequeña, miren la caída. Y si nos ponemos exquisitos dudando de si es falta o no, pues habría que dudar también de la de la primera parte sobre Yeboah ¿Seguro que lo toca? Una última consideración: Cada fin de semana los seguidores blanquiazules tienen la opción de votar a los mejores jugadores para designa al MVP Hospiten de la temporada cuando esta acabe. Pues bien, Dani de momento es el cuarto mejor, solo por detrás de Milla, Suso y Malbasic.
Lo de Luis Pérez me parece más grave. Cada vez más se está convirtiendo en un discurso retórico, pero con expresiones que ni mucho menos son de Góngora, que los futbolistas den mensajes rotundos, duros…pero que parecen de cara a la galería. “Parece que nos hace falta que nos peguen una hostia para reaccionar”, decía el jugador. Obviamente mensaje para todo el vestuario, pero espero que también para él mismo, y si no que se ponga de nuevo el vídeo del partido.
Señores, yo prefiero que no les den, y no nos den, ninguna hostia para reaccionar. Yo lo que quiero es que mi equipo salga enchufado desde el minuto uno. Que no tenga despistes de Infantiles, que sean más contundentes, más seguros con y sin balón. Que no se metan atrás a verlas venir y solo dar un paso al frente cuando la cosa se pone fea. Ese discurso ya está agotado.