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Una historia repetida 18 años después

Redacción Deporpress| La historia es cíclica. Karl Marx teorizó profundamente sobre este asunto durante el siglo XIX y la propia historia se ha encargado de darle la razón con los acontecimientos posteriores al legado de sus pensamientos. El fútbol tampoco es una excepción.

La doble llegada de Gio Zarfino y David González Plata ‘Nono’ al CD Tenerife tiene, como casi todo, un precedente. Fue hace nada menos que 18 años ya, en el verano de 2002. Y, como sucedió entonces, el Extremadura también había descendido a la Segunda División B.

En aquella ocasión, con Miguel Ángel Ruiz ocupando la dirección deportiva del conjunto blanquiazul, llegaron procedentes de Almendralejo dos jóvenes. Un lateral diestro, Edu Moya, y un mediocentro que podía jugar como cuarto volante, Jesús Vázquez. Ambos dejaron su huella en el Heliodoro y son recordados con cariño por la afición tinerfeñista.

Moya defendió la camiseta del Tenerife entre 2002 y 2006. Disputó 100 partidos exactos y militó en el Mallorca, en calidad de cedido entre enero y mayo de 2004. Vázquez, mientras tanto, jugó 147 partidos con el conjunto isleño e incluso llegó a portar el brazalete de capitán en alguna ocasión.

Como la historia, además de cíclica, es también algo caprichosa ambos llegaron juntos y se fueron juntos para disfrutar de la Primera División, en las filas del Recreativo de Huelva, desde el verano de 2006 y coincidiendo con la etapa de los onubenses en Primera División.

Edu Moya conoce bien a Zarfino y desvela que, cuando se produjo su fichaje por el Tenerife, «lo felicité y le dije que se iba a una tierra muy futbolera y que, si se esfuerza como en el Extremadura, va a recibir en la isla una recompensa en cariño que no olvidrá jamás«.

Han pasado 18 años desde que Moya pisó el Heliodoro por primera vez, pero recuerda que «fue un paso muy grande porque, aunque había salido de Monesterio para irme a Almendralejo con 16 años, aquello eran solo 75 kilómetros. Salí fuera de le Península por vez primera y recuerdo con mucho cariño todo lo que rodeaba al Tenerife y lo feliz que fui ahí. Debuté contra el Zaragoza y fue como un sueño. Le dí una asistencia de gol a Kiko Ratón después de ganar la línea de fondo en una subida, ganamos aquel partido y el entrenador de ellos, Paco Flores, me felicitó por el partido que había hecho«, rememora.

«El otro día me pareció curioso que volviese a repetirse la historia de Jesús Vázquez y mía con Zarfino y Nono. Me puse muy feliz al enterarme y tampoco pude evitar sentirme parte de ese paralelismo. Nono y Zarfino son dos grandes futbolistas para la categoría y estoy convencido de que van a darle mucho al Tenerife. La Segunda es complicada y hay que ser humildes porque cualquiera puede estar arriba o abajo. Pero me gusta el proyecto que están armando ahí en la isla y ojalá que pronto se pueda conseguir un bonito ascenso a Primera con Zarfino y Nono como protagonistas».

Edu Moya es un enamorado de Tenerife y no esconde que algún día le gustaría regresar para instalarse en la isla con su familia. «Mi mujer es de ahí y, con mi vinculación al fútbol, nos encantaría volver y ayudar en lo que pueda a cualquier club que quiera beneficiarse de mi experiencia. Aún no sé si esta temporada jugaré o encaminaré todos mis esfuerzos a estudiar para ser entrenador o llevar temas de dirección deportiva», concluyó.