Redacción Deporpress | El Real Unión de Tenerife, club centenario de Santa Cruz, quiere recuperar la gloria de antaño y, para ello, ha comenzado a dar pasos en silencio. La entidad que comanda Carlos García trabaja en un proyecto para aglutinar esfuerzos dentro del fútbol regional y dar un paso adelante de cara al ejercicio 2020/2021.
La primera intención es adentrarse en el mundo del fútbol femenino, misión para la que unirá fuerzas con la UD Tacuense. El club que preside Raquel Delgado ya ha dado el sí a los unionistas y podría trasladar su domicilio de La Laguna a la capital después del verano. Como aval presenta un excelente trabajo de cantera y una permanencia, ratificada con la cancelación de la temporada por la RFEF, en la Reto Iberdrola.
El siguiente paso era crecer en la base. Para ello, García alcanzó un acuerdo con el Sporting Tenerife de Moisés Álvarez y Toñito. Ambos pasarán a integrarse en el Real Unión, que contará así con un equipo en la recién creada categoría regional Cadete (podría ser provincial en el primer año por la crisis del coronavirus). Aunque negocia con algún otro club, la fusión con el Sporting ya es un paso adelante para el club santacrucero con el que pretende «crear un proyecto a largo plazo, construyendo así una de las canteras más grandes y ricas de Canarias».
Quedaría un objetivo por cumplir: que su equipo regional diera el salto a alguna categoría superior vía compra de plaza o fusión con otro club. De momento, al Real Unión le tocaría competir en la Primera Interinsular. Eso sí, estaría cerca de llegar a un acuerdo con un equipo de Preferente para subir un escalón después de que las conversaciones con un Tercera no llegaran a buen puerto.