Redacción Deporpress | Una fecha negra de la historia del Tenerife cumple mayoría de edad. Este 20 de diciembre acontece el 18º aniversario de uno de los días más triste en la centenaria vida blanquiazul.
El representativo agravó su herida en la antesala de las fechas navideñas de 2005, que se convirtieron en un verdadero tanatorio en clave tinerfeñista. El equipo exteriorizó todos sus problemas con otro palo a nivel deportivo, en una derrota contra el Racing de Ferrol (1-2) en la 18ª jornada del campeonato, última antes del receso hasta el retorno a la competición en 2024.
Aquel encuentro fue el detonante para el fin de un ciclo de una vida blanquiazul que estaba en la UCI. Solo 2.600 espectadores asistieron al Heliodoro para una noche amarga que terminó con una sonora pitada y la posterior dimisión de entrenador y directiva.
Toni Moral adelantó a los insulares en el 3’, pero Baha (10’) y Granon (83’) firmaron la remontada de los ferrolanos. Aquel choque suponía el undécimo encuentro consecutivo liguero sin victorias del Tenerife, en una racha negativa que llegó hasta la docena.
El equipo se marchaba en navidades fuera de los puestos de descenso (17º y con un punto por encima de la permanencia), pero con una dinámica peligrosa en Liga y con enorme incertidumbre sobre el devenir de la institución.
Aquella noche supuso el adiós de Antonio López en el banquillo, dentro de una campaña que tuvo cinco caras diferentes al frente del cuerpo técnico: José Antonio Barrios (de la primera a la undécima jornada), Quique Medina (jornada 13), David Amaral (de la 19ª a la 32ª cita liguera) y Bernd Krauss (los últimos diez compromisos).
En cuanto a la directiva, Víctor Pérez Ascanio dimitió junto a su Junta. La institución quedó sin máxima representación durante dos meses hasta que Miguel Concepción asumió el cargo en febrero de 2006, dentro del inicio de una larga era del palmero como máximo mandatario.
Por suerte, el Tenerife pudo salvaguardar su billete en Segunda División. Terminó al límite del abismo, ocupando la 18ª posición con 51 puntos, con cinco de renta sobre un Lleida que marcó el inicio de los puestos de descenso (46 unidades).