Redacción Deporpress | Una derrota que abre de nuevo las heridas. El CD Tenerife cayó de manera estrepitosa en el Estadio de Gran Canaria. La UD Las Palmas meneó a los blanquiazules y se llevó el derbi canario por un claro 3-1.
Desde el inicio las sensaciones no invitaban al optimismo. Los pupilos de García Pimienta dominaban y el cuadro tinerfeño estaba a merced del conjunto local. Los minutos pasaban y las ocasiones se iban acumulando en el casillero amarillo. Los malos presagios se confirmaron en el 38′. Pejiño conectó un gran disparo tras una gran jugada colectiva grancanaria y establecía el 1-0 en el luminoso. El descanso llegaba con un resultado adverso. Lo peor, la cara del equipo.
La salida de los vestuarios no cambió el guion. El Estadio de Gran Canaria disfrutaba viendo a sus hombres bailar al Tenerife. La hecatombe chicharrera llegó en el 57′ cuando Pejiño ponía el 2-0. Ahí, los hombres de Ramis bajaron definitivamente los brazos y el baño amarillo fue clamoroso. Luego, Andone hizo el 3-0. Y por último, Mo Dauda adornó el marcador con el definitivo 3-1.
Una derrota que abre de nuevo las heridas. La buena racha de los del Heliodoro llega a su fin de la manera más cruel posible. Será complicado reponerse de este duro golpe anímico. Sin duda alguna, una de las noches más tristes para el tinerfeñismo en los últimos tiempos.