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Una derrota para ser optimistas

Redacción Deporpress | Sí, se puede perder y quedarte con buenas sensaciones. Eso provocó el Tenerife en El Molinón, donde ni de lejos mereció perder. La derrota, propia de la dinámica y con dos acciones aisladas de un Sporting que fue poca cosa en el partido, te deja con la duda de saber si esta mala racha acabará alguna vez. Pero prescindiendo de los resultados anteriores y centrándonos en lo visto sobre el césped, el conjunto blanquiazul fue mejor que su rival. Lo fue antes del 1-0, sobre todo después de una primera media hora igualada a nada. Entre el tramo final de la primera parte y el inicial de la segunda lució más. Ahí se vio que el planteamiento funcionaba, que el rigor defensivo había vuelto y que, con balón, estaban mejor que nunca los de Oltra. Faltó veneno para adelantarse en el marcador.

Un veneno que sí tuvo el Sporting. En dos minutos finiquitó un partido en el que ya sufría los silbidos de una afición enfadada por lo que estaba presenciando. Aun con el marcador muy en contra (2-0), los cambios de Oltra dieron nuevos bríos a los suyos. Suso percutió con solvencia por la derecha y los hombres de ataque entraron en juego hasta recortar distancias. Lo hizo un Naranjo que va a más. Hoy se le vio con más confianza en sus acciones, sintiéndose importante y dentro del bloque. Este es el camino. Y puede que la mejor noticia del partido. Faltó un suspiro para el empate, que hasta hubiera sido corto para los méritos tinerfeños.

Por eso, más que lamentarse por la derrota, preparémonos para la final del viernes ante el Extremadura. Hay que ganar sí o sí. La primera victoria fuera de casa se resiste y ese lastre es grande. Pero con un rendimiento como el de El Molinón uno puede plantearse con seriedad ¿por qué no en el derbi?