Redacción Deporpress | Una cuenta pendiente para el Tenerife. El representativo blanquiazul está siendo uno de los equipos más castigados en las jugadas a balón parado durante este arranque. Los tres goles recibidos ante el CD Lugo y la SD Éibar han tenido esta característica como denominador común.
En Ipurúa, la escuadra dirigida por Luis Miguel Ramis sufrió en el juego aéreo. Fruto de ello, el empate vendría de un saque de falta lateral donde Venancio remata dentro del área de cabeza, completamente libre de marca. Posteriormente, el propio Venancio prolongaba un saque de esquina para que Stoichkov, en el segundo palo, se anticipara a Mellot y firmara el segundo. No obstante, el tanto fue anulado por uso de la mano en el remate. El 2-1 sería de penalti.
Ante el CD Lugo, sería Alberto Rodríguez quien volvería a incidir en esta problemática, ganando el salto entre Aitor Sanz y José León para imponer el 1-1 definitivo en el marcador.