Redacción Deporpress | Hablar de Copa es sinónimo de emoción. Para el CD Tenerife, no ha sido motivo de excepción durante los últimos años. Le ha ido bien recientemente, aunque sus partidos se han alargado más de la cuenta. No obstante, los registros lejos del Heliodoro invitan igualmente al optimismo.
Finalizar un trámite copero en 90 minutos ha sido más una excepción que una regla. Tres de los últimos cuatro han tenido que pasar por el tiempo extra para dilucidar al vencedor. El más reciente, en diciembre contra el Sestao River, donde Apeh y Shashoua evitaron la tanda de penaltis (0-2). Doloroso fue el final en un Heliodoro a reventar contra el Athletic Club (3-3), donde Yuri frustraba los planes para forzar la ‘lotería’; en ella, la calidad de los leones se impuso para que el finalista de la pasada edición frustrara el pase a cuartos del CD Tenerife. En esa misma campaña, contra el Rayo Majadahonda, también fue necesario recurrir a los penaltis después del 1-1, donde Dani Hernández se convirtió en el salvador bajo palos.
Por otro lado, de las últimas cuatro salidas en Copa, tres terminaron a su favor. Sucedió en las anteriormente citadas ante Sestao River y Rayo Majadahonda, pero también en La Palma contra el CD Mensajero (0-3).
Los blanquiazules no pierden fuera de casa en el torneo del KO desde el 30 de noviembre de 2017 en Cornellá. De allí, el Tenerife se marchaba con cara de pocos amigos. Los pupilos dirigidos por José Luis Martí fueron apeados en dieciseisavos con polémica ante el RCD Espanyol, después de que Iglesias Villanueva señalara penalti por unas manos fuera del área de Jorge Sáenz. No falló el regalo del colegiado Gerard Moreno, neutralizando el tanto tempranero de Bryan Acosta. Granero y Sergio García difuminaron el pase a octavos, a pesar de que Juan Carlos ponía emoción en el 89’ (3-2). Un resultado insuficiente después del 0-0 firmado en el Heliodoro.