Redacción Deporpress | Un Tenerife perdido desde el inicio. Los resultados ajenos a favor, una racha de dos victorias consecutivas en Liga y en el campo de un rival directo. Con todo esto, parecía claro que el representativo iba a salir a morder desde el inicio, con la posibilidad de acabar la jornada en playoff y a tiro del ascenso directo.
Sin embargo, fue todo lo contrario. Jugadores perdidos, sin la tensión necesaria y con un plan ofensivo que brilló por su ausencia. El Tenerife fue superado por el Racing de Ferrol y la victoria parecía una utopía cuando el marcador todavía reflejaba un empate. Además, el gol de Iker Losada vino precedido de una pérdida tinerfeñista en el centro del campo. Con todo ello, el resultado era únicamente de 1-0.
Si el descanso sirvió para corregir errores, no lo pareció. Los gallegos no tardaron ni un minuto en retomar el mando del juego y, a los cinco minutos, Sipcic cometió un ‘penaltito’ que el VAR señaló. Álvaro Giménez batió a Soriano y puso el segundo.
Poco después, cuando el video-arbitraje dio validez al tanto de Ángel, la ilusión de los aficionados blanquiazules volvió a salir, aunque tímidamente. Eso sí, esta duro hasta que, en el 75′, Buñuel perdió la marca de Jon García y el central marcó el definitivo 3-1.
Una nueva derrota para el Tenerife, que pierde la posibilidad de meterse en playoffs y se acabar con las dudas definitivamente. No obstante, lo que consiguieron fue todo lo contrario, pues las críticas se dispararán tras este tropiezo y por las sensaciones del equipo.
Con las posibilidades que te daba la victoria, la versión con la que los insulares saltaron al césped de A Malata dejó mucho que desear. Lo bueno es que la oportunidad de resarcirse está cerca (miércoles en Leganés), pero lo malo es que un mal partido en Butarque haría que los polvorones se atragantasen.