El entorno del CD Tenerife se ha convertido en una película de dibujos animados. Para ser exactos, un remake barato y cutre de la película «Del Revés» que tantos análisis ha generado desde el plano médico. En ella, cinco sentimientos: alegría, miedo, ira, asco y tristeza conviven como medianamente pueden a lo largo del metraje producido y dirigido por la factoría Disney. A este lado de la realidad y, mezclándolo con el deporte, los cinco personajes se traducen en cinco estados de ánimos que se han generado (en algunas ocasiones de manera voluntaria para hacer daño), en el entorno tinerfeño.
Alegría
La que nos trasladan los jugadores cada semana, intentando mejorar día a día y recibiendo a los nuevos fichajes como uno más en la familia. No es fácil para ellos. Las expectativas fueron máximas a comienzos de campeonato, la herencia del año pasado les pesa (se llegó a jugar realmente bien en algunas fases), y sin embargo no bajan ni la moral ni la ilusión. Ellos son los verdaderos cursantes de esto y, si me lo permiten, hay que ir a muerte con ellos.
Miedo
En la calle, en los despachos, en el equipo. Usted, yo…Todos por supuesto tenemos miedo a que este año naveguemos en el desierto. Por supuesto que sí. Pero ¿cuando usted comienza un nuevo reto profesional, una nueva etapa sentimental, su primer hijo, no tiene esa sensación de temer que todo no vaya como le gustaría? Suele decirse que si uno no tiene respeto por lo que hace, entonces es que has perdido la ilusión por todo. Que la afición blanquiazul tenga esa sensación de temor es hasta sano. Que lo tenga la plantilla les mantiene concentrados y que pase por la cabeza del Consejo que las cosas no pueden ir bien es más que lógico. Acertar lleva tiempo. Mírese al espejo y haga esa reflexión. Convendrá conmigo en que es así.
Ira
Que Pier Cherubino no ganara las elecciones, ha dejado una herencia cargada de ira. Él, tras el paso electoral, creo que ha sido el más correcto de todos. Cierto es también que si como anunció Miguel Concepción, el club presentará una demanda en lo penal por presuntamente exponer informaciones que no se ajustan a la realidad con respecto al proceso electoral, su/s abogado/s le habrán recomendado que permanezca en silencio durante un tiempo prudencial. No deja de hacer algún retuit, pero poco más.
Pero hay quien no ha asimilado la derrota y se ha tomado la justicia por su mano. Guardando en una maleta las palabras información y opinión y sacando del baúl de los recuerdos el arsenal de deseos negativos. Incluso llegando a lo personal por delante de lo profesional.
Han de saber dos cosas: la primera es que estamos en la jornada 3 y que todavía no ha habido tiempo ni de limpiar los equipajes. La segunda es que todo no es tan malo como parece. Quieren hacerlo ver así, pero por una razón muy sencilla. Cuanto peor le vaya al Tenerife, mejor les irá a ellos porque es con lo que disfrutan: hundiendo nuestro escudo porque les importa un pimiento. Sus aspiraciones en esta vida son otras. Que usted llore por una derrota, para ellos, es motivo de mofa y burla.
[quote]Mi aplauso al tinerfeñista de corazón que está harto de que le cuenten estos rollos que no vienen a cuento día sí y día también cuando lo único que les interesa es disfrutar de sus ídolos en el campo[/quote]
Rencor
Tanto rencor puede derivar en violencia. Ya ha resultado en violencia verbal (solo hay que abrir las redes sociales para ver cómo muchos se toman la libertad de insultar a las personas), y ya el pasado viernes comenzó a traspasarse la barrera de lo meramente emocional cuando alguno que otro se acercó unos metros a Miguel Concepción para desearle no precisamente que le fuera bien en la vida. Estamos jugando con fuego y a punto de quemarnos.
Les recuerdo dos momentos en la historia de este club: el día que un descerebrado le tiró una señal de tráfico a Ballesteros y el día que algunos descerebrados más rompieron el coche de Colo y Marioni con una piedra de grandes dimensiones. Dicho lo cual, a lo mejor no nos damos cuenta, pero el rencor trasladado (como se está haciendo), a la redes sociales puede ser constitutivo de delito: es apología a la violencia y el odio. Si eres periodista, piénsalo. Tienes más responsabilidad de lo que imaginas. Si eres aficionado, te invito a que te pongas en el lugar, por ejemplo, de estos futbolistas que un día fueron agredidos. Ya verás que divertido te lo pasas.
Tristeza
Este es mi personaje. Con el que más identificado me siento. Estoy triste por ver como muchas personas son capaces de preocuparse más por unos tipos que trabajan en las oficinas de un club que por buscarse una vida mejor y ofrecer mejor calidad de vida a los integrantes de su familia. Las redes sociales abrieron la puerta a la libertad de opinión pero también provocaron la exposición de la frustración personal de muchos que piensan que, rajando a uno u otro del Tenerife, el maná les llegará mañana con una bolsa de la compra de SuperCor y un Ferrari en la puerta. Esto no funciona así. El fútbol es un deporte, un estado de ánimo. Tu futuro y el bienestar de quienes te rodean es más importante si cabe.
Mi apoyo incondicional a los jugadores, a Martí y a todo el cuerpo técnico. Mi abrazo más fuerte y firme a los trabajadores del club que están siendo vilipendiados sin que nadie ponga remedio (si yo fuera el club ejercería acciones judiciales), y mi aplauso al tinerfeñista de corazón que está harto de que le cuenten estos rollos que no vienen a cuento día sí y día también cuando lo único que les interesa es disfrutar de sus ídolos en el campo. El tinerfeñismo necesita más unidad. Más ilusión y menos frustrados cargados de rencor que juegan con nuestra inteligencia para lavarnos el cerebro. Conmigo no pueden. Me gustaría y deseo que con ustedes tampoco.