Redacción Deporpress | Un Tenerife a medio construir para la 24/25. El representativo blanquiazul parece destinado a vivir una recta final tranquila en Segunda División, sin las preocupaciones de salvar la categoría, pero también sin la emoción de luchar por una fase de ascenso, donde las sensaciones no invitan a refrendar la confianza del consejo en una remontada con Garitano.
A falta de saber qué pasar con el banquillo, del que ya manifestó Mauro Pérez que habrá reunión después de Semana Santa con el técnico vasco para resolver su futuro, el representativo tiene parte del trabajo adelantado en la plantilla, pero también tareas pendientes en la faceta deportiva.
En la portería, el futuro de Juan Soriano en la isla se antoja cada vez más improbable, ya que desde la parte del jugador-agente siguen dando largas, mientras salen rumores de interés procedente de Primera, como el Valencia. Igualmente, Tomeu Nadal viviría un cambio de aires, pese a tener contrato hasta 2025, ya que estuvo a un solo paso de abandonar el club en enero, pero se le cerró la puerta de salida. Por tanto, el arco podría ser una de las posiciones donde pueda haber más movimientos, a espera de saber qué rol juega Moha Ramos en el curso venidero. Además, habrá que resolver el ‘caso Javi Díaz’, quien tendría un año más de contrato y que apenas ha tenido minutos en su salida al Fuenlabrada.
El lateral derecho sí parece bien atado. Con Mellot como titular indiscutible –con vínculo contractual hasta 2027-, su teórica competencia directa vendrá desde Antequera, con el regreso de David Rodríguez, de quien el propio Mauro Pérez ha confesado que tiene hueco en la 24/25. Una puerta que se abre y otra que se cierra, ya que la renovación de Aitor Buñuel se ha enfriado, más con la irrupción del canterano.
En el lateral derecho, tiene el futuro asegurado Fer Medrano, con contrato en vigor hasta 2026. Nacho Martínez ya manifestó el pasado domingo en rueda de prensa que no seguirá en la isla salvo sorpresa, debido a que el acuerdo de ambas partes se había enfriado. Queda por ver si el Tenerife cuenta con Jeremy Socorro o busca un refuerzo para dar competencia al ex del Celta.
La línea de centrales está queda entre interrogantes, con Sipcic (2027) asegurado y con la duda de qué papel jugará Sergio González (2026), sobre si será central o mediocentro debido a su polivalencia. Pese a que tanto el propio José León como Mauro Pérez hablan de una “buena sintonía”, la continuidad o no del jefe de la zaga tinerfeña será clave a la hora de tener que buscar o no un recambio de garantías en verano. También habrá que ver qué papel juega Loïc Williams, con una gran irrupción pero diluido en los últimos meses en cuanto a protagonismo.
El refuerzo de la sala de máquinas es una de las posiciones más demandadas por un sector de la afición birria. Corredera está atado contractualmente hasta 2026, mientras que Aitor Sanz va año por año y no se sabe qué sucederá con el capitán a final de temporada. Bodiger está vinculado hasta 2026, pero tendrá que verse qué papel juega en el Tenerife venidero visto su rendimiento actual. A ellos, se añade Javi Alonso (2025) y otro canterano como Pablo Hernández, quien volverá del Melilla tras cesión.
En los extremos, el Tenerife tiene a Waldo Rubio (2027), Teto (2027) y Álvaro Romero (2026), que apenas ha contado para Garitano. Tendrá que resolver qué hacer con la vuelta de Elady Zorrilla (2025) y Mo Dauda (2026). Asimismo, deberá tomar una decisión sobre Luismi Cruz, cedido desde el Sevilla pero con la opción de compra activa de 1,2M€. Los dos fichajes invernales, Yanis Rahmani y Álvaro Jiménez, pertenecen a clubes como Éibar y Cádiz.
En la mediapunta, Roberto López debe emprender el viaje de vuelta hacia la Real Sociedad. Una posición que quedaría huérfana, teniendo en cuenta que Rubén Díez (2025) no cuenta para el equipo tinerfeño.
En cuanto a las referencias, Ángel y Gallego seguirán juntos. El único nombre que se ha vinculado como posibilidad de futuro es Mario Soberón (Eldense).
El ascenso o no del filial del Tenerife también podría cambiar el escenario para el primer equipo, tales como en futbolistas como Alassan –cedido en Melilla-, –prestado al Mérida- o Dani Selma –Fuenlabrada-.