Redacción Deporpress | Este 2020 que echa el cierre ha sido un año de muchas caras nuevas en un CD Tenerife que ha tenido tres entrenadores en el banquillo (Baraja, Fernández y Ramis) y dos directores deportivos (Moreno y Cordero).
Así, a los ‘habituales’ en la plantilla, la que empezó el curso 19/20, y la que lo hizo la 20/21, se sumaron hasta 14 caras nuevas en las dos ventanas de fichajes.
Los primeros en llegar, en el mercado de invierno de principios de año, fueron en calidad de cedidos. Lasure (Zaragoza), Joselu (Oviedo), Lluís López (RCD Espanyol), Javi Muñoz (Alavés) reforzaron a un equipo sumido en la zona baja de la clasificación a principios de año, pero que desde el mes de enero empezó a remontar el vuelo.
Tal fue el nivel de mejora que ninguno de ellos llegó a hacerse con la etiqueta de titular indiscutible. Lasure fue empleado más como extremo que como lateral, para lo que había llegado, Dani Gómez se ‘comió’ a Joselu, que sin embargo metió cuatro goles casi nada más aterrizar, pero luego se diluyó. Javi Muñoz tuvo presencia testimonial y Lluís López si terminaría jugando al final del curso, pero le costó entrar en los planes de Baraja.
Acabada la temporada, con la salida de estos cedidos y los Dani Gómez, Miérez, algunos que acababan contrato como Luis Pérez y ventas como las de Luis Milla, Malbasic, llegó el momento de volver a construir una plantilla.
Sacó además del equipo Cordero a Naranjo una vez más, Nahuel Leiva, Isma López y Undabarrena, en una reestructuración que propició la llegada a la isla de nada menos que diez caras nuevas, y con el objetivo, incumplido, de tener un comienzo mucho mejor que años anteriores, contando con el sexto presupuesto en salarios de la categoría.
Emmanuel Apeh y Jacobo González (RC Celta), Gio Zarfino y Nono (Extremadura), Carlos Pomares (Alcorcón), Bruno Wilson (Sporting de Braga), Kakabadze (Lucerna), Fran Sol (Dinamo Kiev), Valentín Vada (UD Almería), Ramón Folch (Elche), fueron las apuestas finales del director deportivo que, lejos de tener descanso ahora, deberá hilar muy fino otra vez con el capítulo de salidas y llegadas durante enero, para mejorar a un equipo deficitario en su columna vertebral.
Canteranos como Elliot y Jorge Padilla, que debutaron de la mano interina de Sesé Rivero se consolidaron también para Baraja, quedándose en la primera plantilla de pleno derecho, aunque el primero, con el overbooking en su puesto para esta 20/21, salió cedido al filial del Valladolid de Segunda División B.
Más recientes, y también para paliar los efectos del coronavirus en el capítulo deportivo, desfilaron durante la pretemporada Omar Jaiteh, Ibrahima Ba, Fede Olivera (saldría cedido al Marino), Ale Cruz, David Rodríguez y Borja Bethencourt, aunque los últimos en llegar, ‘promocionados’ también con los mayores por Sesé Rivero, Félix Alonso y Dylan Perera, son los que más visos tienen de labrarse un hueco entre los profesionales.