Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Un quiero y no puedo. Punto que no saca de pobre a un Tenerife que sigue alargando sus sensaciones de equipo moribundo, esta vez ante un Málaga (0-0) a quien le dio con mucho orden para rascar en la isla. Los de Mel quisieron más que su contrario, pero la falta de fútbol y el déficit físico hizo que las fuerzas empezaran a flaquear con demasiada premura tras el descanso.
Mel tiró de los veteranos, con la entrada de Sergio, Mellot y Waldo. El Tenerife es un quiero y no puedo sobre el verde, que lo intenta pero no le da. Rara vez ha dejado una pésima imagen en el Heliodoro –como sí ha sucedido en los desplazamientos a la península-, aunque ni por esas le da para levantar su fortaleza en el recinto de Santa Cruz.
Los blanquiazules salieron a meterle intensidad, mientras que los boquerones esperaban su momento para jugar con los nervios de un Tenerife voluntarioso, pero precipitado. Fiel reflejo fueron muchas de las jugadas, con desconexiones en determinadas jugadas defensivas o con falta de criterio y/o definición en ataque.
Pudo romper la igualdad Sergio, de forma bastante temprana, pero conectaba mal un centro exquisito de Luismi en un saque de esquina (5’). El andaluz era quien ponía el talento, la poca magia de los insulares, donde sus conexiones con Diarra se fueron convirtiendo en uno de los argumentos de los tinerfeños. No así sucedía con la explosividad de Waldo al espacio, tan rápido como desacertado en su toma de decisiones.
La precipitación estaba jugando en contra, reflejándose como un espejo en mucho de los jugadores. No obstante, el Tenerife hizo más merecimientos para irse en ventaja al asueto. A los 20 minutos, un claro derribo del exblanquiazul Víctor García a Luismi terminaba en penalti, después de revisión en el VAR. Pero Gallego, un especialista en la tarea, lo ajustó tanto que se marchó cerca del palo derecho.
El Tenerife siguió viviendo más en campo rival pese a dicho golpe anímico, pero no terminaba de poner en aprietos reales a un ordenado Málaga. Medrano probó fortuna con un chut desde la frontal que sacó Alfonso Herrero; y Aarón sacó un disparo con la derecha que desvió igualmente el guardameta del conjunto malaguista (40’).
La única de los de Sergio Pellicer llegó desde las botas de su futbolista más diferencial, Antoñito, con un chut pegado al poste que sacó Salvi. Llegado al intermedio, los jugadores se marchaban a vestuarios frente a un Heliodoro en un estado de ánimo neutro: ni pitos ni aplausos.
Otra vez, el Tenerife tuvo gasolina para menos de 60 minutos. El bajón físico restó intenciones a los blanquiazules, mientras el Málaga vivía en zona tranquila. Mel trató de meter piernas frescas, pero los insulares no conseguían ganar duelos ni inclinar la contienda hacia la meta de Alfonso Herrero. El único rayo de luz vino en una conexión entre Luismi y Medrano, cuyo remate del lateral fue despejado con una mano firme por el guardameta malaguista.
Sin una mínima esperanza en la recta final, con un equipo completamente muerto, el escenario pudo ser peor si el cabezazo de Dioni hubiese ido unos centímetros por debajo del larguero (87’), ya que fue escupido por la madera.
Caídos en el desánimo, los más de 13.000 espectadores no vieron ni un argumento para convertirse en el número doce. Con el 90’ cumplido, los primeros espectadores empezaban a desfilar mientras volvían los cánticos sobre el máximo accionista, cantando el “¡Garrido vete ya!”, pero con una fuerza mucho menos minoritaria. Porque el Tenerife no levanta cabeza y la afición ha caído en la resignación. En el 91’, Gayá pudo obrar el milagro, pero su remate en el corazón del área se fue muy arriba. Los pitos se apoderaron del respetable tras el pitido de Ais Reig. Y con razón.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (0): Salvi; Mellot, Gayá, León, Medrano (David, 78’); Sergio González (Dani Fernández, 78’), Aarón (Bodiger, 66’), Diarra, Luismi, Waldo (Marlos, 58’); y Gallego (Ángel, 58’).
Entrenador: Pepe Mel.
Málaga CF (0): Alfonso Herrero; Puga, Nelson Monte, Pastor y Víctor García; Luismi, Juanpe (Manu Molina, 45’), Aarón Ochoa (Dioni, 73’), Antoñito (Rahmani, 73’), Lobete (Kevin Medina, 56’); y Castel (Dani Lorenzo, 81’).
Entrenador: Sergio Pellicer.
Goles: No hubo.
Árbitro: Saúl Ais Reig (Comité valenciano), asistido desde las bandas por Rubén Campo Hernández y David Cantón Vitoria. Cuarto árbitro: Francisco José Ortega Herrera. VAR: Miguel González Díaz (Comité asturiano). Amonestado Sergio González, Medrano, Gallego, Gayá y Mellot en los locales; y a Puga, Manu Molina y Víctor García en los visitantes.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la undécima jornada de LaLiga Hypermotion, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 13.237 espectadores. El Tenerife vistió su indumentaria habitual como local: camiseta y medias blancas, con pantalón azul. El Málaga lució su equipación morada. El presidente y el capitán del CD Tenerife, Paulino Rivero y Aitor Sanz, hicieron entrega de una camiseta con el dorsal 800 al delegado Víctor Padrón al superar esta cantidad de partidos como delegado.