Redacción Deporpress| Todo estaba preparado este sábado en Cádiz para celebrar el retorno del equipo amarillo a Primera División después de 14 temporadas lejos de la élite del balompié nacional. El ambiente festivo que se vivió en las horas previas, con el recibimiento de la afición cadista a la plantilla que dirige Álvaro Cervera en los aledaños del Ramón de Carranza, hacía presagiar un día histórico.
Pero, al final, no pudo ser. A los andaluces les bastaba incluso con el empate. Pero un gol de Hugo Fraile, de penalti, en el minuto 50 propició el naufragio de los locales y que el champán volviese otra vez a la nevera. El Cádiz, en el que también militan los ex blanquiazules ‘Choco’ Lozano, Nano Mesa y Filip Malbasic, además del segundo técnico Roberto Perera, tiene todavía dos partidos por delante para conseguir un objetivo para el que ha trabajado durante toda la competición.
El resultado también tiene connotaciones negativas para los intereses del CD Tenerife a la hora de intentar jugar el playoff. El Fuenlabrada, que tenía los mismos puntos que los isleños en la clasificación, se pone ahora con 57 y fija el límite de la sexta plaza en esa cifra. El Rayo Vallecano, que también juega el lunes en Almería, podría encarecer aún más el último billete disponible si logra la victoria.
El técnico cadista, Álvaro Cervera, destacó al término del encuentro que el balance del partido fue que en la primera parte «ninguno de los dos equipos ha querido cometer errores. Ellos han esperado atrás y no ha pasado nada”. Luego agregó que, en la segunda mitad, «han ido un poco más arriba pensando en que podían sacar algo y lo han hecho gracias a errores nuestros. Concretamente, en penaltis”.
Por otro lado, reconoció que «hay muchas posibilidades de ascender, pero no quiero hablar de eso y sí del partido de hoy. Hay mucha presión, angustia y ansiedad y es muy difícil. Hay que simplificar a veces”.
Cervera fue claro al manifestar que cuando haces muchas cosas, «puedes hacer o muchas bien o muchas mal. Hay que hacer las que haces bien, las mal no. En la segunda mitad, cuando hemos querido hacer algo más, hemos cometido errores. A partir de ahí se nos ha hecho imposible”.
Por último, admitió que el vestuario «está fastidiado porque era una oportunidad de oro. El partido iba fenomenal porque el contrario no se acercaba a la portería, pero al final ha acabado así”.