Redacción Deporpress | En la plantilla insular existe un jugador que vivirá el choque del domingo de manera más especial si cabe. Se trata del madrileño Aitor Sanz, quien militó en las filas del Oviedo y que se acostumbró a jugar derbis contra el Sporting B, tendrá ahora la oportunidad de resarcirse ante el primer equipo rojiblanco. El jugador del CD Tenerife deseó «seguir en esa senda de victorias tras la del Murcia nos ha permitido empezar 2014 con un buen sabor de boca».
Sobre el choque en tierras murcianas, relató que «al final, lo que se trata es de sumar, porque a principio de año hacíamos muchas cosas bien para sacar los partidos y no lo conseguíamos y el otro día con cuatro cositas lo sacamos». «Ahora nos sirve para corregir errores fuera de casa y en casa llevar la iniciativa de los partidos y dar el do de pecho», agregó, aunque reconoce el mal partido en tierras murcianas porque «decir lo contrario sería engañar». «La iniciaitiva la llevaron ellos pero la efectividad la tuvimos máxima y a pesar de que generaron peligro a balón parado pudimos llevarnos el partido», sentenció.
Y es que Sanz explicó que «se trata de rachas», porque «encadenamos una buena de ocho partidos sin perder, pero luego cogimos dos derrotas y había que romperla cuanto antes». «El equipo cuando lo pasa mal se aferra al trabajo y a la pelea el partido de Murcia es un reflejo de ello», prosiguió, «y aunque no fue un partido bueno nos llevamos los puntos». «Ojalá pudiéramos jugar como ante las Palmas», recordó, «pero tampoco son nuestras virtudes».
Ya entrando en el choque del domingo recalcó que «es un partido especial de esos que a todos nos gusta jugar», porque aterriza en el Heliodoro «el segundo clasificado, con delanteros en gran momento y que en el más mínimo despiste se pueden llevar el partido». «A la gente le gusta que demos la cara y a ver si con nuestra intensidad podemos ganar», relató. Sobre las posibles bajas, destaca que quizás la que más pueden notar es la de Nacho Cases, «un jugador con mucho equilibrio y que les hace jugar, pero nunca sabes si es bueno o malo que haya bajas porque los que entran salen bastante motivados».
Aitor Sanz no olvida su pasado, y cree que el encuentro del domingo ante los asturianos será «algo especial por mi pasado oviedista», pero entiende el centrocampista tinerfeñista que «son tres puntos y valen igual que los de Murcia, por ejemplo». Entre sonrisas reconoció que «hay algún amigo desde Oviedo que me ha dicho que le gustaría que me estrenara como goleador, pero con ganar me vale y que los goles los metan Ayoze, Aridane y los de arriba».