Redacción Deporpress | El CB Canarias es un modelo de gestión ejemplar. La entidad canarista maximiza sus recursos cada temporada para codearse entre los grandes de España y de Europa, pese a contar con un presupuesto mucho más escueto. No ha sido diferente en este cierre de 2020, donde pese a la pandemia por COVID-19, el clan formado por Félix Hernández, Santiago Cacho, Aniano Cabrera y Txus Vidorreta reivindican la fórmula del éxito para cerrar un año más con superávit.
Pese a que el club aurinegro ha perdido alrededor de un 20% de sus espónsores locales, debido a la crisis, ha conseguido aguantar en positivo gracias a una meritoria reestructuración de las cuentas. Lejos de la riqueza de los grandes, la ausencia de deudas o créditos pendientes de pago han permitido que el bloque presidido por Hernández pueda sostenerse en un escenario tan maltrecho.
Con un presupuesto que se situaba en seis millones de euros durante el presente curso, reajustado a la baja por la nueva normalidad, no ha significado ningún síntoma de debilitamiento ni en lo deportivo ni tampoco en el marco institucional. Hechos que se demuestran con la aprobación por unanimidad de todos los puntos del orden en la Junta General de Accionistas, celebrada durante este mes de diciembre.
La cifra anual de negocio del curso pretérito se cerró con 6,9 millones de euros y un superávit de 259.266,688 euros antes de impuestos y de 85.360,61 después de impuestos. Números verdes que han sido posibles gracias a la finalización del certamen en ACB y Basketball Champions League, percutiendo positivamente ante la merma de ingresos en cuestión de ticketing y abonos.
Noticias positivas que se refrendan por un esfuerzo colectivo, con un recorte salarial de todos los profesionales del club –incluyendo a jugadores y técnicos-, además del área administrativa y deportiva. Además, dentro de la reconfiguración, los ingresos a los baloncestistas han sufrido un reajuste, con contratos a medio plazo –dos o tres en lugar de uno- para pactar sueldos escalonados que permitan hacer frente a la coyuntura actual para ver brotes verdes en el futuro.
Una dirección que ha permitido asimismo mantener un plantel férreo, competitivo y en línea ascendente en cuanto a talento se refiere. Desde la continuidad de baluartes claves como Vidorreta, Huertas, Shermadini, Díez, Yusta o Salin hasta la llegada de savia nueva que potencia la cantidad de recursos: Fitipaldo, Cavanaugh, Todorovic, Sulejmanovic o Butterfield.
Una religión que tiene muchos creyentes en sus aficionados, pues depositan su fe en un proyecto que no decepciona. De los 4.208 abonados, solo 298 de ellos solicitaron la devolución íntegra del abono, es decir, aquella parte no disfrutada por la cancelación del curso regular fruto de la Covid-19 que penalizaron en asistencia de huéspedes en el Santiago Martín.