Redacción Deporpress | Un mínimo de 750.000 euros extra en límite salarial. La previsible ampliación de capital del CD Tenerife podría darle una inyección extra en materia económica, dentro del área deportiva. Tal como informó COPE Tenerife este miércoles, la entidad blanquiazul podría destinar un 25% de la ampliación de capital para el límite salarial, lo que equivaldría a unos 750.000 euros. No obstante, los clubes de LaLiga maniobran para tener una mayor flexibilidad, para que ese intervalo porcentual suba hasta el 50-60 por ciento. El aumento permitiría al club cubrir gastos no solo en el mercado, sino también de cara a las renovaciones al alza para la campaña 24/25.
El sindicato de accionistas surgió con múltiples condiciones, una de las cuales se reveló recientemente en Cope Tenerife: se ha acordado llevar a cabo una expansión de capital anualmente. El pacto entre Miguel Concepción, Amid Achi, Conrado González y José Miguel Garrido incluye disposiciones rigurosas y confidenciales. Estas disposiciones afectan aspectos como la distribución de las acciones y los posibles beneficios de una futura venta, y al mismo tiempo, limitan, según cuentan fuentes cercanas a algunos de los miembros del sindicato, el poder de control del accionista mayoritario actual.
En este contexto, la aprobación de la ampliación de capital no está en duda, ya que ya está prevista en el acuerdo inicial. Lo que ha tomado por sorpresa al presidente Paulino Rivero y a los accionistas principales no afiliados (Juan Pelayo y Rayco García) es el momento elegido para proponer esta medida. Garrido justifica esto basándose en la falta de cumplimiento del capital mínimo requerido por el Consejo Superior de Deportes (CSD), aunque el propio CD Tenerife ha establecido una fecha de caducidad para esta regulación. Además, dado que se trata de una ampliación de capital cerrada y garantizada, se podrá utilizar parte del dinero recaudado en la ventana de fichajes de enero.
¿Cómo se modificaría la estructura de propiedad del CD Tenerife? Los accionistas mayoritarios verían fortalecida su posición. Esto les beneficiaría en términos de control, especialmente en el caso de una posible venta. Por otro lado, el voto de los accionistas minoritarios tendría incluso menos peso. Si ya tienen una influencia limitada o nula en las decisiones, esta influencia sería aún más insignificante. Dentro de los principales poseedores de acciones, el problema radica en la distribución actual entre los que están afiliados al sindicato y los que no lo están. Garrido, que posee alrededor de 40,000 acciones (aproximadamente 10,000 fuera del sindicato), aumentaría la diferencia en términos de cantidad con respecto a Pelayo o García (no necesariamente en términos porcentuales). Por esta razón, se han producido movimientos de adquisición de acciones desde que se filtró la noticia sobre la ampliación, e incluso antes.
Los resultados deportivos han respaldado la gestión de Garrido y su equipo, lo que les ha dado impulso. Siguen adelante con su plan, desmintiendo que la ampliación de capital refuerce su control sobre el club. En privado, afirman que ya tienen ese control y que están actuando en beneficio del CD Tenerife en una liga cada vez más influenciada por las aportaciones de capital de los inversores. No solo eso, también descartan la idea de abandonar el club en un futuro cercano. «Podríamos quedarnos más tiempo del que algunos imaginan». El proyecto no se limita al corto plazo.