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Un lustro desde la hazaña de Montilivi

Redacción Deporpress | Era el 13 de junio de 2009; Estadio Municipal de Montilivi; partido ante el Girona (0-1); el CD Tenerife era nuevo equipo de Primera División. Este viernes se cumplen cinco años desde que el equipo blanquiazul lograse ascender, por cuarta vez en su historia, a la máxima categoría del fútbol español. José Luis Oltra, como principal responsable técnico del representativo, alcanzó un logro que antes solo fueron capaces conquistar otros tres entrenadores: Heriberto Herrera (60/61), Benito Joanet (88/89) y Rafael Benítez (00/01). El presidente de la entidad, Miguel Concepción, cumplía así su promesa y en un plazo de 36 meses llevaba al conjunto blanquiazul al techo del balompié nacional.

El Tenerife acabó esa temporada 08/09 con 81 puntos en su casillero, empatado con el Zaragoza, y solo superado por el Xerez (82 unidades). Los tinerfeñistas ganaron un total de 24 partidos (15 en casa y nueve fuera), empataron nueve (tres y seis) y solo sucumbieron en otras nueve oportunidades (también tres en el Heliodoro y media docena lejos de la Isla). Nino, con 29 tantos, se convirtió en el pichichi de la categoría. También destacó en la faceta realizadora Alejandro Alfaro, autor de 20 dianas.

De esa plantilla que hace tres años llevó al tinerfeñismo a tocar el cielo solo se mantienen, en el actual equipo, dos futbolistas: Sergio Aragoneses y Pablo Sicilia. El primero comenzó aquella etapa como suplente, en la que era su segunda parada en el club isleño, pero prontó desbancó al toledano Luis García (jornada 12). Luego, una grave enfermedad le mantuvo en el dique seco durante 11 partidos. Llegó a tiempo de recuperar la titularidad en el tramo final de la competición y de ser el portero del ascenso. También Pablo Sicilia acaparó mucho protagonismo. El defensa grancanario acabó el campeonato con 36 partidos disputados (32 como titular) y un total de 2.843 minutos. Curiosamente, a pesar de que su posición natural es la de central, el ex del Atlético de Madrid B formó durante la segunda parte de la Liga en el lateral izquierdo. En esa posición, desconocida hasta la fecha para él, rindió a un óptimo nivel.

Volviendo a esa jornada 41 de la Liga Adelante 08/09, Oltra dispuso un alineación compuesta por: Sergio Aragoneses; Pau Cendrós, Culebras, Ezequiel Luna, Pablo Sicilia; Juanlu Hens (Ángel, 79′), Mikel Alonso, Richi, Kome (Ayoze, 66′); Alfaro (Cristo Marrero, 88′) y Nino. Jugadores importantes en aquella temporada como Marc Bertrán, Ricardo Léon o Manolo Martínez no pudieron ser de la partida. El único tanto de ese recordado encuentro lo convirtió el internacional camerunés Kome (38′), tras una brillante acción individual.

La Isla estalló de júbilo desde que Ontanaya López señaló el final de la contienda. Montilivi también se tiñó casi por completo de blanquiazul. La apoteosis se vivió al día siguiente, cuando la expedición del Tenerife arribó al aeropuerto de Los Rodeos. Desde ahí se inició un recorrido de doce kilómetros, los que separan el aeródromo del norte de Tenerife de la capital, donde se vivieron escenas tran entrañables como ver las ventanas del Hospital de la Candelaria llenas de colores blanquiazules o, incluso, de sábanas a modo de bandera para dar la bienvenida a los héroes de Montilivi. Un recorrido con puentes abarrotados de gente, con los carriles de la autopista colapsados en ambos sentidos y que tuvo su final en el escenario instalado en los aledaños del Cabildo Insular. Cientos de miles de aficionados se echaron a la calle (se habló incluso de 200.000 personas) para celebrar junto a sus ídolos semejante hito deportivo.

Las palabras de José Luis Oltra aquel domingo, tras el regreso de Montilivi, dejeban bien a las claras el sentimiento de una Isla. «La gente se lo merece, todos; el equipo, los míos, los aficionados, este es el día más feliz de mi carrera futbolística». «Es un grupo con una gran calidad humana», valoraba por entonces, «y aquí está el fruto del trabajo y de la unión». Ahora, el Tenerife está de nuevo en la categoría de plata del fútbol profesional. Hace una temporada también hubo que apelar al espíritu  de Girona para aguantar los últimos minutos del choque que se disputó con el Hospitalet. Y es que, con el espíritu de Montilivi, todo es posible.