Redacción Deporpress | Un inicio no visto en Tenerife desde hace casi una década. El conjunto blanquiazul ha arrancado la temporada con un balance de un empate y tres derrotas, lo que supone un único punto de doce posibles. Malos resultados para el conjunto de Óscar Cano, quien vive además una crisis institucional.
Se trata también de un inicio pocas veces visto en la isla, pues la última vez que ocurrió algo similar fue en la campaña 15-16. Aquel año, con Raúl Agné en el banquillo, el Tenerife perdió contra Numancia (6-3), Nástic de Tarragona (1-2) y Oviedo (0-2), junto a un empate contra el Huesca (1-1). Así, los blanquiazules saborearon su primer triunfo en la quinta jornada, ganando 0-2 al Badalona Futur.
Peor comienzo tuvo el representativo en el fatídico curso 10-11, que acabó con el descenso a Segunda B. Arconada perdió los cuatro encuentros iniciales (Girona, Salamanca, Rayo Vallecano y Celta) antes de ser destituido. Sin embargo, la interinidad de Alfredo Merino también se saldó con derrota, 2-0 frente al Xerez.
Bajo las órdenes de Juan Carlos Mandiá, el Tenerife logró su primer punto en la sexta jornada (1-1 ante el Cartagena) y su primera victoria se demoró hasta la décima fecha (1-0 contra el Elche). Un antecedente negativo que espera evitar el plantel de la 24-25.
Cabe destacar que la mejor marca del Tenerife en los últimos años teniendo en cuenta los primeros cuatro compromisos fue el año pasado. Los de Asier Garitano ganaron los tres choques iniciales antes de perder en Gijón. Sea como fuere, la situación es totalmente opuesta 365 días después y la afición sabe de quién es la culpa.