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Un grande venido a menos

Nuha Pestano| Hoy nos vamos a poner nostálgicos al recordar a uno de los grandes equipos de la isla tinerfeña, sobre todo durante la primera década de los 2000. No es otro que el club que juega en La Palmera y equipo de «Don» Pedro Rodríguez Ledesma: el CD Raqui San Isidro. El gran éxito de los sureños fue ser equipo de la Segunda División «B» -dos veces en tres años entre 2005/2008-, pero también tuvieron otros dignos de apreciar como: un subcampeonato de la Tercera, un campeonato de Preferente, dos subcampeonatos de Preferente, varios ascensos a Tercera y un campeonato de Segunda Regional.

El ‘Raqui’ llegaba al nuevo siglo después de haberse apuntado dos Copas Heliodoro, de manera consecutiva, durante las temporadas 98/99 y 99/00. Tras varias temporadas obteniendo buenas clasificaciones en Tercera (siempre entre los 7 primeros entre 1999-2004) y disputando un play-off en la 2000/01, al quedar cuarto clasificado en liga regular, llegó el premio gordo. En la temporada 2004/05, bajo la dirección de Tony Ayala y futbolistas de la talla de Alberto Noah, Victor Cortés, Mara, Esteban o Fredy, los de La Palmera consiguieron acabar segundos (74 puntos) el campeonato, tras la SD Tenisca de Pacuco Rosales (76 puntos), en una liga en la que no faltó emoción hasta la última jornada. Una vez llegados los play-off, tumbaron primero al AD Laguna para posteriormente tomarse la venganza del torneo liguero precisamente ante los merengues. En la ida vencieron 2-1 y, aunque en la vuelta cayeron 3-2 en el Virgen de las Nieves, el valor de los goles fuera les permitió alcanzar la división de bronce por primera vez en su historia (primer equipo del sur de Tenerife que llegó a Segunda B). En la 2005/06, año de su debut en la nueva categoría, acabaron antepenúltimos y volvieron al grupo 12 de la Tercera División.

Con el chasco del descenso aún presente tanto en jugadores como aficionados, al año siguiente -2006/07- quedarían terceros en liga con Kiko De Diego en los banquillos y jugadores como Benito Domínguez, Maykel Álvarez, Sanfield o Jeremías. Esta vez en el play-off se desharían primero de Caravaca y luego de Atlético Monzón para regresar a la Segunda B. Un hito totalmente insólito e increíble de los sureños. Su segundo año en la división de bronce fue el principio del declive de aquel maravilloso conjunto que llenó de ilusión y alegría las calles del Municipio de Granadilla de Abona. Terminaron colistas y, además, descendieron hasta la Preferente por impagos.

A partir de ahí, siguieron compitiendo, pero no al nivel de años atrás. No obstante, justo esa primera temporada en Preferente (2008/09) lucharían por ascender a Tercera tras haber finalizado subcampeones, aunque no pudo ser, ya que fueron eliminados por la UD Teror. No se vinieron abajo y en el siguiente concurso con Iván Rodríguez de entrenador repitieron puesto en la tabla, pero esta vez sí conseguirían el ascenso venciendo al Estrella en la final del play-off. No pudieron mantenerse en Tercera aún quedando un puesto fuera de la zona de descenso habitual (19 en una liga de 22 por aquel entonces), ya que ese año se decidió que fueran cuatro -en lugar de tres- los equipos que descendieran por problemas organizativos. Continuaron compitiendo bien y demostraron que la Preferente se les quedaba chica, siendo campeones y subiendo otra vez a Tercera la temporada siguiente (2011-12). Esta vez logró mantenerse en la 2012-13 acabando en la decimoséptima posición. La siguiente campaña, 2013-14 sería la última del Raqui San Isidro en la élite del fútbol canario hasta la fecha. El penúltimo lugar les condenó a vagar por la Preferente durante varios años, entre los cuales destaca el último play-off de ascenso a Tercera que vivieron frente a la UD Cruz Santa y Los LLanos de Aridane con Francís Díaz al mando.

Aunque lo peor estaría aún por llegar: su desaparición por temas financieros. Se produjo tras la temporada 2016-17 en la que finalizaron séptimos incluso con 52 puntos, pero los problemas económicos fueron incontenibles. Tras un año sin salir a competir y con el peor de los castigos a sus espaldas, el equipo volvió de las profundidades y emergió de nuevo en la Segunda Regional (última categoría del fútbol regional). Ese mismo año (2018/19) de su reaparición, los chicos de David Marrero «Tajao» se apuntaron el campeonato y por ende, el ascenso al grupo 2 de la Primera Regional. Actualmente, acabó tercero en su liga de Primera en el momento del parón por coronavirus y se encuentra a la espera de saber en qué lugar competirá el proximo curso, dependiendo de la realización o no de una subdivisión de la Preferente. Un supuesto que le otorgaría su segundo ascenso directo de manera consecutiva hacia la Interinsular Preferente a este «grande» venido a menos.