Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Un final demasiado largo y previsible. Aun con el 0-2 y, a pesar del tanto anulado que hubiera supuesto el 2-2 mucho antes del que sí subió al marcador, el partido daba toda la impresión de que lo terminaría regalando el Tenerife, de que no lo iba a ganar, pero es que se quiso convertir en protagonista Salvador Lax Franco anulando un gol a Teto por una falta inexistente sobre un defensa del Cádiz.
Muy cobarde fue el colegiado para restar el 2-3 en el tiempo de prolongación, le vino grande el final del partido. Si es el defensa el que carga así contra el atacante, no hubiera pitado falta, nunca. Pero al margen de esa acción, hay que lamentar que el Tenerife no supo jugar con el 0-2. El golazo de Luismi Cruz le vino hasta mal porque se encerraron los tinerfeñistas y dieron alas a un Cádiz que atacaba mucho peor con 0-1 que con 0-2.
Una acción en la que no se entendieron Tomeu y Gayá valió para un doloroso empate a dos. Antes del partido, el punto seguramente lo hubiéramos firmado todos, pero visto lo visto, no nos saca de pobres. Escrito esto, el equipo está empezando a competir. con qué poco nos conformamos y eso que sacamos de la ecuación lo de Elda. Pero contra Almería y Cádiz, el Tenerife mostró otra actitud, ahora solo hace falta que le acompañe el fútbol, porque hoy los dos chispazos en ataque, hicieron que se renunciara a nada más que defender muy atrás, hasta que por empuje el Cádiz, ayudado por el colegiado, salvó un punto.