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Un exblanquiazul ve con buenos ojos su vuelta al Heliodoro

Redacción Deporpress | Un exblanquiazul ve con buenos ojos su vuelta al Heliodoro. El actual entrenador del Teruel, Víctor Bravo, concedió una entrevista a nuestro medio, después de ascender este pasado domingo a su actual equipo a Primera RFEF. El futbolista que militara en la escuadra blanquiazul dio el paso a los banquillos recientemente, firmando dos ascensos en tres años.

«Tenerife fue mi casa durante una temporada y media», rememora. Preguntado sobre la posibilidad de pisar el verde del recinto de Santa Cruz, ya sea como entrenador blanquiazul o rival, respondió que «me haría mucha ilusión volver al Heliodoro, sea como técnico local o visitante. Es una ciudad futbolera. Me sentí muy a gusto allí. Se respira fútbol y a mí eso me gusta».

A las órdenes de cuatro entrenadores en la isla

El preparador zaragozano vivió dos campañas diferente en su etapa blanquiazul. En la 2011/12, fue un pilar básico dentro de un club que pasó por las manos de tres técnicos: Antonio Calderón, García Tébar y Quique Medina. Fueron 31 partidos, 25 de ellos titular, en las que marcó un total de cinco goles. Sin embargo, no pudo fructificar con un ascenso, ya que el equipo cayó en la eliminatoria definitiva contra la Ponferradina.

En su segunda temporada, su protagonismo se redujo. Con Álvaro Cervera, apenas tuvo protagonismo: dos partidos y un gol. Se marchó en el mercado de invierno de 2013. «Fue meramente futbolístico. Con Antonio (Calderón) y Quique (Medina), mi modo de jugar iba más dentro de su idea. Me sentía importante. Álvaro tenía otro concepto del juego. No confiaba en mí, pero ahora que soy técnico, lo veo lógico. Cada uno tiene su propia forma de ver el fútbol en su mente. Unos jugadores se adaptan, mientras que otros no. Guardo un grato recuerdo de mi estancia, pero al final quería jugar y con Álvaro no pude, aunque no le guardo rencor», manifestaba en la anterior entrevista con él. Después de su marcha, pasó por Tudelano y Ebro antes de colgar las botas. Un exblanquiazul ve con buenos ojos su vuelta al Heliodoro