Redacción Deporpress | Íñigo Ros ha recibido una noticia de lo más tranquilizadora. El actual futbolista del Tudelano no tendrá que cumplir sanción alguna, a pesar de dar positivo en un control antidoping.
Según informó El País, «la Agencia Española Antidopaje le sancionó definitivamente el pasado 28 de junio con dos años de suspensión, si bien finalmente fue absuelto el pasado mes de agosto por el Tribunal Arbitral del Deporte, por lo que finalmente la sanción quedó sin efecto y el jugador sigue jugando en el Tudelano, su actual equipo».
El referido medio, en una información de la que también se hizo eco radiohuesca.com, relató que el ex del Tenerife «dio positivo en un control antidoping tras el partido Huesca–Valladolid, en octubre del año pasado con un corticoide llamado Deflazacort«.
El País aclaró que «el jugador alegó que la sustancia llegó a su organismo al intentar que su hijo tomara el medicamento que le habían prescrito para curar una otitis. Según Iñigo Ros eso le eximía de culpa o negligencia grave». Una gran noticia para el que fuera futbolista blanquiazul durante dos temporadas (de 2012 a 2014).